Se le pierde la pista en abril de 2024. Se llegó a barajar la fuga voluntaria. Sin embargo, no se fue porque quiso, sino que se encontraba retenida en una casa de San José de la Vega, en Murcia, donde un hombre, su pareja, la tuvo raptada y sometida a numerosas vejaciones, aseguró la mujer, cuando logró escapar. La Policía Nacional ha detenido al presunto agresor, un hombre español de mediana edad, y a dos vecinos que supuestamente sabían lo que pasaba y no hicieron nada.
Cuando se esfuma el rastro de la mujer, que ahora tiene 38 años, SOS Desaparecidos lanzó una alerta en la que apuntaba que medía 1,65 metros de estatura, era de complexión física normal, tenía el pelo castaño y los ojos marrones, tal y como se lee en el cartel que esta asociación elaboró. En su ficha del Centro Nacional de Personas Desaparecidas ya consta como localizada.
A un centro de salud
La voz de alarma saltó el pasado martes, día en el que la víctima logró escapar de la vivienda en la que este individuo la tenía secuestrada. Saltó una valla, echó a correr y pudo llegar a un centro de salud, en concreto al del Infante, para pedir ayuda. Los sanitarios, al ver el deplorable estado físico de la afectada, que presentaba heridas y hematomas por todo el cuerpo, avisaron a Emergencias y alertaron la Policía, detallan fuentes sanitarias.
La mujer contó que este individuo la maniataba, la golpeaba con palos y la agredía sexualmente
Al centro de salud se movilizaron agentes de la Policía Nacional. Según relataría la víctima, explican fuentes cercanas al caso, el que fue su compañero sentimental la habría sometido a numerosas vejaciones y palizas por las cuales habría hasta perdido la visión de un ojo. La mujer contó que este individuo la maniataba, la golpeaba con palos y la violaba. Y que, durante todo el tiempo que la tuvo retenida, no pudo salir a la calle.
Apuntó que, el día que por fin pudo huir de su cautiverio, aprovechó que el hombre estaba dormido para coger una escalera, situarla en la valla de la propiedad y, pese a su debilidad física, saltar y marcharse. Cuando llegó al centro de salud en el que logró ponerse a salvo, presentaba golpes, navajazos y una brecha en la cabeza. Según detallan fuentes sanitarias y testigos presenciales, la lesión del ojo, por la cual perdió la visión del mismo, es antigua. La víctima, tras pasar por el hospital, se encuentra en una casa de acogida de la Región.
Vivienda de la huerta de Murcia donde la mujer estuvo encerrada. / Israel Sánchez
Al tratarse de un asunto de violencia sexual, el caso pasó a la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Jefatura Superior de Policía de la Región de Murcia.
Dado que el sospechoso, Alberto S. M., estaba plenamente identificado, agentes de la Policía Nacional procedieron a su arresto.
Armas de fuego y drogas
Según informan fuentes judiciales, el registro de la casa fue autorizado por el Juzgado de Guardia de Murcia este miércoles. Orden judicial en mano, los investigadores procedieron entonces a efectuar un registro en la casa de la huerta donde la mujer pasó estos años retenida. En el interior de la propiedad hallaron armas blancas y de fuego, estupefacientes y útiles como los que la perjudicada describió que usaba el sujeto para atarla y amordazarla.
Asimismo, los agentes arrestaron a dos vecinos (un hombre y una mujer) del sospechoso, dado que, supuestamente, conocían qué estaba haciendo este individuo con la víctima y, pese a ello, no alertaron a la Policía en ningún momento.
Alberto S. M. y sus vecinos pasan este viernes a disposición del Juzgado de Violencia sobre la Mujer Nº 1 de Murcia como presunto autor de un delito de detención ilegal, agresión sexual y violencia de género.












