El Barça se apuntó una derrota preocupante ante París por 74-85 tras una segunda parte para olvidar en la que el conjunto azulgrana acusó la enorme fatiga que acumula, más allá de una noche errática en el tiro exterior (5/32). Darío Brizuela, con 15 puntos, fue el máximo anotador del equipo de Xavi Pascual. El temido y deseado Nadir Hifi se fue hasta los 21.
El tropiezo vino acompañado de otro contratiempo físico debido a una lesión lumbar de Jan Vesely producida en el tercer cuarto. A una semana para la Copa, las pruebas médicas determinarán si estará en Valencia.
No arrancó nada bien el conjunto azulgrana en tres minutos iniciales para olvidar. Espesos en ataque, blandos en defensa y un 5-11 visitante que obligó a Pascual a detener el choque. Fue efectivo el tiempo muerto, con una reacción azulgrana culminada por Darío Brizuela que puso a su equipo por delante en el electrónico (12-11), obligando a los galos a parar el partido.
La batalla por el rebote en el primer asalto se decantó claramente para París (6-11), y los visitantes cerraron los 10 minutos iniciales con una ventaja de tres tantos (18-21). No acababa de estar cómodo en pista el Barça, con cambios constantes en el quinteto.
Darío Brizuela, ante París Basketball / EFE
Gran reacción azulgrana en el segundo cuarto
Aprovechó la oportunidad Youssoupha Fall, que se hacía enorme en la pintura visitante. Mejoró el Barça en el rebote, y tras un intercambio de canastas en el que se alternaba el liderato en el marcador, el conjunto de Pascual tomó la iniciativa del duelo. De nuevo Brizuela, con seis puntos prácticamente seguidos, que elevaron la renta azulgrana hasta el +8 (42-34).
Pero entonces apareció Nadir Hifi, algo discreto en el triple, pero que cerró la primera mitad con 11 puntos, cinco de ellos en los compases finales de la primera mitad que dejaron la renta favorable del Barça en cuatro tantos (43-39), y con una mejoría sensacional en el rebote (22-14).

Xavi Pascual, dando órdenes a sus jugadores en el partido ante París / EFE
Lesión lumbar de Vesely
El tercer cuarto fue una pesadilla por el Barça. La primera mala noticia fue la de una posible lesión de Jan Vesely, que pidió el cambio a los pocos segundos de periodo y ya no volvió a jugar por un dolor lumbar agudo. Quedará por ver en cuanto queda un contratiempo físico que llega a una semana para la Copa.
Volviendo a cancha, el cuarto del Barça fue dantesco perdiéndole la cara totalmente al encuentro. Tres minutos tardó París en igualar la contienda, castigando la pobre defensa exterior del cuadro azulgrana. Justin Robinson equilibró el duelo a 47, y tanto Jeremy Morgan como el propio Hifi seguían acribillando al equipo catalán desde más allá del 6,75.
Sin acierto exterior
Por su parte, el Barça estaba por debajo del 25% de acierto en triples, y tras firmar un parcial de 12-28, entraron al asalto final con un 55-67 adverso que hacía saltar las alarmas en el Palau, y que volvía a demostrar que el tanque de gasolina de este equipo lleva ya muchos partidos en reserva.
No le salía nada al Barça. Buscaba la reacción Pascual con un tiempo muerto y 15 abajo (58-73), pero no había manera. El equipo erraba canastas sencillas, y a cuatro y medio para el final, el cuadro parisino mantenía la cómoda renta (63-78). Echó el resto el conjunto azulgrana para colocarse a diez (68-78) a tres minutos y medio para el bocinazo final, pero los triples seguían sin entrar y el tiempo se acabó agotando para el 74-85 final. 17-11 en Euroliga, y cruzando los dedos y tocando toda la madera posible para que ningún efectivo azulgrana se lastime el domingo ante Baxi Manresa, último examen antes de la Copa.














