Thomas Partey, jugador del Villarreal, se enfrenta a un nuevo capítulo judicial tras ser acusado este jueves por la Fiscalía inglesa de dos nuevos cargos de violación. El mediocampista ya estaba imputado por cinco cargos de violación y un cargo de agresión sexual por parte de las autoridades británicas, y estas nuevas acusaciones amplían la compleja situación legal que enfrenta el futbolista.
Estas nuevas imputaciones se derivan de una denuncia presentada en 2020 por una mujer distinta a las anteriores denunciantes, según informa ‘The Telegraph’. La investigación fue reabierta por la Policía Metropolitana en 2025 y posteriormente remitida a la justicia británica.Los hechos “están relacionados con una denuncia independiente de delitos cometidos en 2020, que involucran a otra mujer, y son resultado de una nueva investigación de la Policía Metropolitana”.
Por esta razón, Partey, de 32 años, deberá comparecer ante el Tribunal de Magistrados de Westminster el próximo 13 de marzo. El mediocampista ghanés ya se había declarado no culpable de cinco cargos de violación y uno de agresión sexual durante una vista celebrada en septiembre de 2025, por hechos ocurridos entre 2021 y 2022, cuando aún militaba en el Arsenal. El juicio por este caso está programado para el 2 de noviembre de 2026 en el Southwark Crown Court.
Por el momento, y de acuerdo con las medidas impuestas por el juez, Partey puede seguir compitiendo profesionalmente con el Villarreal, aunque debe notificar cualquier desplazamiento internacional con al menos 24 horas de antelación y tiene prohibido contactar con las denunciantes de este nuevo caso.
En el plano deportivo, su llegada al Villarreal estuvo marcada desde el inicio por la polémica, debido a las acusaciones que ya enfrentaba cuando militaba en el Arsenal. Aunque no se ha consolidado como una pieza clave del equipo, Partey ha tenido cierto protagonismo sobre el terreno de juego, sumando 1.075 minutos repartidos en 21 partidos: cinco en la Champions League, 14 en LaLiga y dos en la Copa del Rey.
Cabe destacar que su contrato con el Villarreal expira el 30 de junio de este año, lo que deja en el aire su futuro en el club y, por extensión, su estabilidad profesional mientras continúa enfrentando estos procesos judiciales.












