No es fácil, al menos para Jaume Munar, abrir una botella de agua. Sobre todo cuando estás inmerso en el partido y te estás jugando una plaza en los cuartos de final del ATP 500 de Rotterdam. El mallorquín vivió un episodio casi surrealista durante uno de los descansos entre juegos del encuentro, que ganó al ruso Karén Khachanov por 7-6(10), 3-6 y 6-3.
Estaba sentado el mallorquín en su banquillo peleándose con una de las botellas que les facilita la organización a los tenistas. Todas iguales, estilo termo, para no hacer uso de envases de plástico. Mientras forcejeaba con el recipiente azul, algo debió murmurar Jaume Munar, ya que el juez de silla se dirigió a él.
Risas entre los comentaristas
Tras un breve intercambio de palabras, el árbitro, el francés Renaud Lichtenstein, se ofreció a abrir la botella. Eso sí, no sin esfuerzo. De hecho, tanto el comentarista como el narrador del partido no pudieron evitar soltar alguna risa al ver los esfuerzos del juez de silla para destapar el envase.











