El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha acudido la mañana de este viernes a la sesión de reflexión informal de los dirigentes de la Unión Europea, convocada por el presidente del Consejo Europeo, el socialista António Costa, en el Castillo de Alden Biesen. Un emplazamiento aislado en Lieja. A hora y media de distancia, en Bélgica, la presidenta italiana, Giorgia Meloni, impulsó una reunión previa la cumbre europea a la que acudieron una veintena de países, entre ellos el canciller alemán, Friedrich Merz, y el primer ministro belga, Bart de Wever, para abordar y tratar de coordinar medidas sobre la competitividad y el mercado único. Sánchez no fue invitado, pero según fuentes de Moncloa rechazó desde el primer momento el formato y se desmarcó.
En el Ejecutivo afean a Meloni que haya contraprogramado a Costa y que además se haga buscando una coordinación con otros países afines en política económica que a la postre alejará los consensos entre los Veintisiete. De ahí que se haya trasladado su malestar, al considerar que la reunión previa aleja a los países miembros de la UE de encontrar puntos de encuentro.
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