El Benidorm Fest cambió las reglas del juego y lo apostó todo a la producción. Desde el primer minuto, la quinta edición del programa de RTVE quiso demostrar un avance en su fórmula televisiva. Una demostración de envergadura que el ente público erigió frente a los inconvenientes que se han ido sucediendo. Al menos sobre el plano, con un Sergio Jaén encargado de dar brillo y forma a las actuaciones.
Pero, siendo sinceros, su sello pasó completamente desapercibido. Tanto o más que la supuesta apuesta de RTVE por dar mayor espectacularidad a las canciones. El cambio más visible fueron las pulseritas de colores que llevó el público, una novedad sin mucho peso que aporta poco a la escenografía pero que sirve para que los asistentes se lleven un recuerdo a casa.
Dicho esto, el arranque del programa fue un guiño a la ciudad que acoge el festival. Un homenaje a Benidorm que contó con la participación musical de Fangoria. Una elección más que acertada, porque no hay ningún artista que conozca mejor el ambiente local que Alaska, una mujer que siempre que puede se pierde por sus calles. Arrancar con sus himnos siempre suma. El problema es que luego dejan de sonar y comienza el concurso real.
El rock de Kitai abrió la velada con la canción «El amor te da miedo» / ROBERTO MORENO MOYA
Los primeros en pisar el escenario fueron los rockeros Kitai, que quisieron llevar lo que ellos saben hacer, rock de directo, al máximo exponente. Porque, pese a ser un programa de televisión, no dejaron de lado la esencia que les caracteriza con su tema El amor te da miedo. Un rock alternativo pasado por el espejo del pop, marcado por la adrenalina y con mucho desparpajo sobre el escenario. Eso sí, en un programa como este hay que cuadrar todos los planos, porque el público mayoritario es el de casa. Y algún plano, horroroso, por qué no decirlo, se escapó más allá de lo planeado.
Y claro, después del rock, que llegue la actuación de María León y Julia Medina es un cambio muy drástico. Del rock al pop feminista cargado de brilli brilli, que terminó quedando un poco hortera. Unas damas que despedían a su vagabundo y se acercaban más a unas Sonia y Selena que a dos divas de verdad. ¿Qué pintaban esas guitarras que solo duraron dos segundos? Lo mejor: ese corazón que apareció a mitad de la actuación. Pero cuando se rompió. Quisieron remarcar su propuesta de manera exacerbada y, al final, les salió rana.

María León y Julia Medina, en un momento de la actuación en la primera semifinal / RTVE/Roberto Moreno
Caso parecido fue el de Luna Ki. Es una artista no apta para las normas: pierde todo su gancho cuando se le marcan pasos. A Luna Ki no se le puede domesticar y, aunque haga signos de poderío urbano dentro de su propuesta, Bomba de amor no llegó a explotar. Ni siquiera en esos momentos de libertad del dance break. Aun así, se agradece ver por fin a una artista como ella subida a este escenario del Benidorm Fest. Aunque su Voy a morir tenía toda la autenticidad que aquí le faltó. Y el autotune, que también es un punto a favor para que una corista no te tenga que hacer las voces principales.
Pero si algo tiene de positivo es que, pase lo que pase, no pasa desapercibida. Todo lo contrario que un Greg Taro bastante lineal, que parecía que no solo había perdido su ropa en Vueling, sino también su actitud. Por no hablar de una puesta en escena marcada por unos semáforos muy flojos. Velita no es una mala canción, pero necesita mucho más para traspasar la pantalla y enganchar al espectador. Parecía como si él mismo quisiera que se acabara y se le estuviera haciendo larga. Un semáforo en rojo habría sido beneficioso para todos.

Izan Llunas, durante un momento de su actuación / ROBERTO MORENO MOYA
La gala iba bastante rápida y el siguiente en actuar fue el joven Izan Llunas. Una de las promesas que pretendía sorprender con una canción pegadiza desde la primera escucha y que podía ganar enteros en directo. Pero esta propuesta de ¿Qué vas a hacer?, al más puro estilo Abraham Mateo, se quedó bastante floja para todo lo que podría ofrecer. A Izan le falta creérselo más, porque podría haber sido el numerazo de la noche. Aun así, se mostró solvente si lo comparamos con otros nombres. Incluso con sus desafinaciones puntuales y sus “casi”.
Y es que todavía hay cosas que no entiendo de este festival, y ya van cinco ediciones. Una de ellas es Rákata. ¿Cómo puede ser que un tema que se me hace difícil de escuchar me hipnotice con su propuesta en vivo? Dora & Marlon Collins trajeron algo diferente a lo visto hasta ahora sobre este escenario. Y lo más importante: se dejaron todo sobre él. Porque a veces se nos olvida que la energía es una parte fundamental de la música en directo, sea el género que sea, aunque no convenció en absoluto al público soberano.

Tony Grox y LUCYCALYS dieron la sorpresa en la primera semifinal / RTVE/Roberto Moreno
Al final esto va de conectar con el público y Tony Grox y LUCYCALYS lo consiguieron con un tema tan simplón como T AMARÉ. Con qué poco se consiguen cosas grandes. En mis libros, y sabiendo que no hay números que traduzcan fielmente la votación del público y del jurado profesional, este dúo que vino de tapado se convirtió en la propuesta ganadora de la noche. Todos cantaron al unísono y demostraron que el mundo de la música y el Benidorm Fest es mucho más que una simple pantalla. Es entrar en la mente con estribillos que tienen dificil salir.
Y en esa misma sintonía, entre minimalismos y blancos y negros, Mikel Herzog Jr dio un golpe de emoción con Mi mitad, para sorpresa de muchos. Yo el primero. Profesionalidad y líneas melódicas completamente limpias. Digámoslo claro: cantó muy bien y la simpleza de la propuesta hizo que todo creciera. Hay disparidad de opiniones, pero venía de ser una de las canciones menos escuchadas de la edición y su actuación supuso un auténtico golpe sobre la mesa.

Javier Ambrossi, Jesús Vázquez e Inés Hernand fueron los presentadores de la gala / ROBERTO MORENO MOYA
Y para finalizar, no podía ser otro que Kenneth el encargado de cerrar la velada. Alguien que diseñó, a nivel sonoro y artístico, una propuesta pensada para ganar. Los ojos no mienten y lo que se vio sobre el escenario era exactamente lo que el público esperaba: sensualidad y fuego, marcados por un tema latino apto para sonar hasta la saciedad en las discotecas de todo el país. Los 150.000 euros están en juego y pueden ayudar a lanzar muchas carreras. Pero solo se alcanzan con el empeño de gente como Kenneth. Dicho esto, venía con mucha expectación y, en este caso, parece que cumplió las expectativas.
Tras una actuación de Paloma San Basilio que acabó pareciendo más un karaoke que el recital de una artista consagrada, se dieron a conocer los nombres que pasan a la gran final del Benidorm Fest 2026: Tony Grox y LUCYCALYS, Izan Llunas, Kitai, Mikel Herzog Jr, Kenneth y el combo de María León con Julia Medina. Se quedaron fuera de repetir su propuesta musical sobre el escenario benidormense Luna Ki, Dora & Marlos Collins y Greg Taro. El jueves, tras el fútbol, La 1 de Televisión Española retransmitirá la segunda semifinal con la participación de nueve nuevos nombres. ¿Cambiará esto la perspectiva de esta edición? De momento, una quinto aniversario muy descafeinado.
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