«Frente al Gran Canaria fue un duelo muy igualado. La de hoy ha sido una victoria muy importante, no por perder ese partido, sino porque este era el primero en la Champions después de la lesión de Marcelinho, que se resintió allí cuando íbamos tres arriba», reflexionó en sala de prensa Txus Vidorreta apenas unos minutos después del valioso triunfo en Praga (55-69 frente al Nymburk). Asimismo, Vidorreta apostilló que, a su juicio, la baja del brasileño durante la recta final del derbi en el Arena fue «una de las claves». Ayer, por fortuna, la reacción de los suyos fue «muy buena». «Bruno y Wesley lideraron al equipo y todos los chicos preparados para ayudar a conseguir esta importante victoria», expuso el preparador aurinegro.
En su análisis del compromiso celebrado en el Kralovka Arena, el técnico vasco sostuvo que se había tratado de «un partido duro», como suponían en las filas canaristas. «Pero lo controlamos muy bien desde el principio a partir nuestro gran trabajo en defensa. Compartimos la pelota y, en numerosas ocasiones, encontramos al hombre libre para castigarles desde la línea de tres». Los golpes al Numburk desde la línea de 6,75, eso sí, llegaron más por insistencia que por efectividad. «No con nuestro mejor porcentaje de aciertos, pero sí con un número muy alto de lanzamientos», apuntó Vidorreta.
La escuadra visitante, apenas pasó por apuros «al final del segundo cuarto cuando, tras ir 13 arriba, llegó un parcial de 7-0» en el que los aurinegros, en palabras de su entrenador, fallaron muchos tiros abiertos. «Recibimos un parcial de 7-0 y fallamos muchos tiros abiertos. Empezamos con confianza el tercer cuarto y, a pesar de que ellos volvieron a acercarse en el marcador, tuvimos una muy buena reacción», prosiguió el protagonista en sus explicaciones.
Ya con más holgura en la segunda mitad y la situación controlada, Fitipaldo y Van Beck anotaron «tiples importantes» para mantener a raya al Nymburk. «Compartimos la pelota, fuimos fuertes al rebote ofensivo y defensivo y, finalmente, logramos una gran victoria importante, con una gran diferencia y sin sufrir en los últimos tres minutos», concluyo el técnico con tono de satisfacción.
«La clave fue controlar el rebote defensivo»
«Creo que la clave, especialmente en la segunda parte, fue controlar el rebote defensivo», declaró Van Beck tras el triunfo de La Laguna Tenerife. «El Nymburk es un equipo muy físico que juega rápido en transiciones. Controlar eso era nuestro objetivo e hicimos un buen trabajo. En los dos lados de la pista: punteando los tiros y en ataque cuidando y compartiendo la pelota. Jugamos nuestro baloncesto», dijo el texano.
El estadounidense, que encadena dos partidos seguidos anotando más de 20 puntos, se pronunció al respecto. «Se trata de la confianza que mis compañeros tienen en mí y de la confianza que yo tengo en el equipo. Es cuestión de mover la pelota hasta encontrar al tirador».














