Un hombre de unos 55 años ha resultado muerto a consecuencia de una reyerta acaecida a mediodía de hoy miércoles frente al número 28 de la calle Marqués de Bolarque, en el municipio asturiano de Langreo. Hay al menos otra persona, de unos 30 años, ha resultado herida de gravedad en el mismo enfrentamiento. Se trataría del presunto autor de la muerte, «un viejo conocido» de las fuerzas de seguridad.
Fueron sus acompañantes los que lo llevaron a la víctima hasta el Hospital Valle del Nalón, en Riaño. En este centro sanitario hay un fuerte dispositivo de seguridad, ya que familiares de las víctimas se encuentran en la zona.
En un principio, el muerto habría sufrido una profunda herida en la zona de la cabeza, producida con un arma blanca de grandes dimensiones (unas fuentes señalan a un machete, otras a un hacha).
La reyerta fue, según testigos, algo que «se veía venir». Esta misma madrugada, sobre las 5.00 horas, ya se había producido en el mismo lugar una fuerte discusión, «a voces». La pelea se reprodujo, con consecuencias mortales, este mediodía.
La Policía Científica se encuentra, desde las 15.00 horas aproximadamente, recabando pruebas en el lugar de los hechos, frente al portal número 28 de Marqués de Bolarque, donde era visible un charco de sangre. También en el tercer piso de este mismo portal, donde residía uno de los involucrados en la reyerta. Por el momento, la Policía Nacional aseguró que se está investigando «un incidente grave», sin dar más detalles de lo sucedido. Según ha podido saber este diario, hay un detenido, presunto autor de la muerte. Tras la pelea, se habría refugiado en su casa, donde fue arrestado por la Policía.
Un coche de Policía en Urgencias del hospital Valle del Nalón. / LNE
Testigos
Testigos presenciales señalaron que «sentí voces y me asomé a la ventana». Había «no sé si cuatro o seis personas, con callados. Y tocaron el timbre. Anoche ya habían tenido jaleo». En ese momento «debieron decirle que bajar para hablar con ellos, o algo parecido, estaban todos delante del portal». «Tardó un poco», pero «bajó». «No sé si era un hacha, una navaja grande, no se veía. Al primero que vio, le pegó, y se vio sangre, pero sin control». Y entonces «los que estaban con él marcharon» con la víctima «para el coche, para llevarlo al médico». El agresor «nada más pegarle, echó a correr para casa».
En el Hospital de Riaño hay un fuerte dispositivo policial, contres patrullas de la Nacional y otras tres de la Policía Local, que se encuentran vigilando principalmente la entrada al servicio de Urgencias del centro médico. En la zona se encuentran familiares de la víctima.
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