Naturgy quiere tener un papel protagonista en la carrera por sumar a España a la revolución de los gases renovables, a la que el país llega tarde frente a otros estados europeos que ya tienen en marcha cientos de plantas de producción de biometano operativas. El grupo controla a través de su filial Nedgia la mayor red de distribución de gas del mercado español, con unos 60.000 kilómetros de tuberías por todo el país. Y Naturgy está utilizando cada vez más gases renovables para alimentar los flujos de esa columna vertebral de gasoductos.
Las redes de distribución de Nedgia canalizaron el año pasado más de 170 gigavatios hora (GWh) de biometano, con un fortísimo aumento del 53% con respecto al año anterior. Las redes de Naturgy están actuando como un activo estratégico para el impulso en España del biometano (un gas renovable obtenido a partir de biogás mediante el reciclaje de residuos orgánicos, y que permite impulsar al descarbonización sustituyendo el consumo de gas natural). Estos 170 GWh equivalen al consumo anual de más de 33.000 hogares.
El crecimiento de la inyección de biometano al mallado de tuberías se produce por la incorporación progresiva de nuevas plantas de producción a la red de Nedgia. La distribuidora cuenta ya con 14 instalaciones conectadas y los planes de la compañía pasan por seguir enchufando plantas en los próximos, para lo que ya cuenta con 98 proyectos con contrato firmado para inyectar gas verde a la red y que podrían sumar un volumen superairo a los 5.800 GWh cada año, lo que representa el consumo anual de 1,1 millones de hogares. De ese centenar de proyectos en cartera, 14 podrían comenzar a inyectar gas verde en la red a lo largo de 2026.
“El biometano ya es una realidad en el sistema energético español y nuestras redes están demostrando que pueden integrarlo de forma inmediata y eficiente. Desde Nedgia estamos poniendo la infraestructura al servicio de la transición energética, facilitando que un gas verde de origen local llegue a hogares, industrias y comercios, y contribuya de manera directa a la reducción de emisiones y a la independencia energética”, explica Raúl Suárez, CEO de Nedgia.
El biometano es un gas de origen renovable obtenido a partir del tratamiento de residuos de muy distinto tipo (muy fundamentalmente excrementos de origen animal). Gracias a la conexión a la red de las plantas que lo producen, este gas verde puede mezclarse directamente con el gas natural convencional y utilizarse en los mismos usos. La integración del biometano en la red gasista permite avanzar en la descarbonización de sectores de difícil electrificación, como algunos subsectores de la gran industria o el transporte pesado.
“Nedgia está desempeñando un papel estratégico en su impulso a través de una red superior a los 60.000 kilómetros de red, con la que podría hacer llegar el gas renovable de manera inmediata a más de 5,5 millones de puntos de suministro repartidos en 1.222 municipios, dando servicio a hogares, empresas e industrias en todo el territorio”, apuntan desde Naturgy. “El cierre positivo del ejercicio confirma que el biometano ya no es una solución de futuro, sino una realidad presente, con un impacto tangible en la reducción de emisiones y en la transformación del sistema energético”.
Según un informe de la Asociación Española del Gas (Sedigás), España tiene un potencial de producción de biometano de 163.000 GWh al año, con lo que conseguiría cubrir el 50% de toda la demanda española de gas natural (tanto doméstica como industrial) y con lo que se ahorrarían cada año miles de millones de euros a los consumidores en su factura energética por la reducción de compras de gas a países terceros gracias a la producción autóctona de biometano. Se trata del tercer mayor potencial de todos los países europeos, sólo por detrás de Alemania y Francia.
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