La desaparición de Nancy Guthrie, de 84 años, madre de la presentadora del programa Today Savannah Guthrie, ha sacudido a Estados Unidos. Se le perdió la pista el 1 de febrero en su vivienda a las afueras de Tucson, donde los agentes aseguran haber encontrado indicios «preocupantes» compatibles con un delito. Pero el caso, que se investiga como un posible secuestro, mantiene en alerta a las autoridades ha escalado a nivel nacional, con el FBI involucrado –con una actuación lenta que ha dado lugar a críticas— y la pronunciación del presidente Donald Trump, que ha asegurado que la Casa Blanca está pendiente e involucrada, llegando a ofrecer un rescate como incentivo económico.
Estas son algunas de las claves del caso:
Las autoridades locales han difundido imágenes de vigilancia en las que aparece una persona con pasamontañas, guantes y una mochila en el porche de la vivienda en la mañana del 1 de febrero. La oficina del sheriff indicó que el individuo iba armado; en una de las fotos se aprecia lo que parece una pistola en una funda.
Más tarde, el FBI publicó un vídeo en el que se ve a esa persona acercarse al timbre, tapar la lente con una mano enguantada e intentar ocultarla con hojas. La cámara dejó de emitir a la 1.47, un detalle que, según los investigadores, privó al caso de una pieza clave.
Fotografía tomada de la cuenta oficial de la red social X de la cuenta del director del FBI, Kash Patel, que muestra al posible sospechoso de la desaparición de Nancy Guthrie, la madre de la periodista de NBC Savannah Guthrie. / @FBIDirectorKash / EFE
El FBI tardó una semana en conseguir acceso al vídeo del ‘timbre inteligente’ de la casa. La agencia dijo que el vídeo había sido «previamente inaccesible». Las autoridades, en un principio, afirmaron que no pudieron recuperar las imágenes del timbre de Nancy Guthrie porque «no estaba suscrita» a ningún servicio de recuperación. Sin embargo, tenía un timbre Google Nest, que ofrece 30 días de historial de vídeo con suscripción, pero solo tres horas de grabación sin dicha suscripción.
Las autoridades no detallaron de forma explícita cómo lograron hacerse finalmente con esas imágenes, aunque la política de privacidad de Google establece que el metraje de sus dispositivos se envía a petición. El director del FBI, Kash Patel, explicó en Fox News que, gracias a la colaboración con el sector privado, la agencia pudo acceder legalmente a sus sistemas y «extraer» material que muchos creerían que se habría borrado y que nadie pensaría en buscar.
La Casa Blanca se ha pronunciado públicamente sobre el secuestro. Su portavoz, Karoline Leavitt, aseguró que Donald Trump vio las grabaciones «con disgusto» y animó a cualquier persona que tenga información a comunicarse con el FBI. La agencia, por su parte, ha ofrecido una recompensa de 50.000 dólares tanto por el regreso con vida de Guthrie como por pistas que permitan identificar y lograr la condena del secuestrador. El presidente había descrito anteriormente el caso como «muy inusual» y ordenó a las autoridades federales que ayudaran en la investigación.
La desaparición se formalizó cuando Nancy Guthrie no llegó a casa de una amiga el 1 de febrero para seguir un servicio religioso por internet. Tras avisar a la familia, varios parientes fueron a la vivienda. Al no encontrarla, llamaron a emergencias poco antes del mediodía.
Desde el inicio, el sheriff describió la casa como «el escenario de un crimen» y habló de «cosas» que les preocuparon. Sin aportar detalles operativos, las autoridades han insistido en que no se trata de una desorientación: la mujer está «en pleno uso de sus facultades», pero tiene movilidad limitada.

Fotografía cedida por el FBI que muestra el cartel de búsqueda de Nancy Guthrie, de 84 años y desaparecida desde la noche del sábado 31 de enero en la ciudad de Tucson, Arizona. / FBI / EFE
Otro dato que sustenta la hipótesis de la sustracción es el registro del marcapasos. La aplicación asociada al dispositivo mostró que se desconectó del teléfono a las 2.28, lo que sugiere que Nancy Guthrie ya no estaba cerca del móvil, que permanecía dentro del domicilio. La mujer, descrita como vulnerable, mide 1,65, tiene el pelo castaño y ojos azules, y necesita medicación cada 24 horas. Los investigadores han subrayado que, sin ese tratamiento, las consecuencias podrían ser graves.
Más de 10 días después del inicio de la búsqueda, los agentes detuvieron a un hombre en un control de tráfico y, posteriormente, quedó en libertad. También su vivienda fue registrada con orden judicial y, según explicó el hombre a Telemundo, el operativo dejó daños en su puerta delantera y trasera. También afirmó que los agentes le indicaron que se parecía a la persona que aparece en las imágenes de seguridad de la casa de Guthrie difundidas por el FBI. El hombre dijo que trabaja como repartidor, aunque no recuerda si realizó alguna entrega en esa dirección. La investigación continúa.
Savannah Guthrie y sus hermanos han difundido vídeos en redes sociales apelando a quien tenga información. En uno de ellos, la presentadora afirmó que están dispuestos a pagar si eso facilita el regreso de su madre, pero pidió una condición: recibir una prueba de vida antes de atender cualquier exigencia. El FBI declaró esta semana que no tenía constancia de comunicaciones continuadas entre la familia y presuntos secuestradores, una frase que apunta a que, si hubo contacto, no se ha consolidado como canal estable.
Las autoridades también revisan un mensaje enviado a una televisión local de Tucson, aunque no han confirmado si está relacionado con supuestas notas de rescate difundidas a varios medios que pedían millones en bitcoin. El plazo mencionado en una de esas demandas ya expiró, y sigue sin estar claro si quien lo envió guarda vínculo con la desaparición.
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