León
XIV ha rezado por los enfermos ante la Virgen de la Inmaculada de la
Gruta de Lourdes, ubicado en los Jardines Vaticanos.
Tras
la audiencia general, el Pontífice se trasladó a la Gruta, donde
encendió una vela ante la imagen mariana y rezó junto a los
dolientes presentes, coincidiendo con la Jornada Mundial del Enfermo.
“Es un día muy
bonito que nos recuerda la cercanía de María, nuestra madre, que
siempre nos acompaña y nos enseña mucho: lo que significa el
sufrimiento, el amor, entregar la vida en manos del Señor”, ha
expresado el Papa ante el grupo de enfermos que le esperaban en la
Gruta de Lourdes.
El Santo Padre se
dirigió a los presentes expresando que, “en este día de los
enfermos, queremos rezar en comunión con todos los que sufren en el
mundo. Rezamos por ustedes. Les agradezco sinceramente que hayan
hecho este esfuerzo de venir y acompañarnos en este momento de
oración, aquí ante Nuestra Madre, María, en su memoria litúrgica,
Nuestra Señora de Lourdes”.
El
Pontífice ha extendido su mensaje a los médicos y enfermeros que
“están cerca de nosotros, especialmente en los momentos más
difíciles”.














