Una comitiva de tractores ha salido este martes de distintos puntos de Catalunya (unos desde Lleida, otros desde Girona) con destino a la manifestación convocada para este miércoles en Madrid por el sindicato Unión de Uniones (UdU) con la que quiere protestar contra el tratado firmado entre la Comisión Europea y los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay). La movilización, que tiene previsto arrancar a las 11.30 horas de la plaza de Colón, aspira a poder aparcar los tractores frente a la sede del Ministerio de Agricultura, justo delante de la estación de Atocha, aunque la Delegación del Gobierno en la capital española les ha denegado el permiso.
Además de la representación catalana, ya el lunes iniciaron la ruta hacia Madrid agricultores de Galicia, de Andalucía y de Castilla y León, según ha comunicado UdU. Para realizar la entrada en la ciudad, se han previsto cinco columnas, que se concentrarán en Torrejón de la Calzada, Guadalajara, El Espinar, Robregordo y Arganda del Rey, en función del lugar de origen de cada delegación.
En la misma notificación en la que se les comunicaba que no podrán realizar la concentración de tractores ante el ministerio, los organizadores han recibido una se prohíbe la entrada de más de 500 vehículos agrícolas en Madrid. En la misma comunicación, por motivos también de seguridad, se veta el paso de la protesta por la calle de Santa Isabel (la que da a la fachada del edificio) e insta a los manifestantes a continuar la marcha.
La organización convocante mantiene la manifestación porque considera que, a pesar de la paralización del acuerdo con Mercosur por parte del Tribunal de Justicia de la UE (TJUE), la puesta en marcha del pacto comercial sigue adelante, «dado que la Comisión Europea estaría intentando que entrara en vigor provisionalmente«, asegura el sindicato. De hecho, este martes, se han aprobado las cláusulas de salvaguarda prometidas para proteger al sector. El campo, agrega UdU, «lleva soportando una gran presión desde hace años, con más peso desde que se iniciara la guerra en Ucrania, con costes de producción cada vez más altos». A ello se suman, además, decisiones como la adoptada recientemente por Bruselas de ampliar su alianza con Marruecos, un competidor directo para algunos sectores como el de las frutas y verduras frescas.
«Es un asunto de toda la sociedad»
«Los productores no pueden competir sobre todo en un mercado en el que la ley de la cadena alimentaria no funciona y la industria y la distribución se quedan con un margen que provoca una brecha cada vez más grande entre precios en origen y destino», denuncian. Y esto, sostienen los productores, «no es un asunto solo de los agricultores y los ganaderos. Es la sociedad entera. Todos tenemos la costumbre de comer, al menos, tres veces al día, y todos querríamos que lo que comemos sea bueno para la salud», en palabras de Luis Cortés, coordinador estatal de Unión de Uniones.
Desde Unió de Pagesos, uno de los socios de Unión de Uniones y organización mayoritaria en Catalunya, también se va a presionar para que se garantice un presupuesto suficiente para la defensa del sector dentro de las líneas de la nueva PAC que, de acuerdo con lo previsto por la Comisión Europea, ahora pasarán a depender de cada Estado. También reclaman mayor protección para el sector primario ante el avance del cambio climático y exigen herramientas a favor del relevo generacional en el campo o un cambio en los protocolos europeos de sanidad animal para evitar sacrificios innecesarios de animales, como ha ocurrido con las recientes crisis de la gripe aviar y de la dermatosis nodular contagiosa.
Desde la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), que ya se movilizó por distintos puntos de España el pasado 29 de marzo, la protesta que este miércoles va a protagonizar la UdU significa una ruptura de la unidad de acción del sector, que se produce, además, en un momento en el que el Parlamento Europeo acaba de aprobar unas «cláusulas que convierten al acuerdo UE-Mercosur en el de mayores cotas de protección hasta la fecha en acuerdos comerciales europeos con terceros países», ha declarado Cristóbal Cano, secretario general de UPA.
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