Ferraz no tejió ayer ninguna lectura sobre qué pudo pasar para que en Aragón perdiera cinco escaños, más de cinco puntos y más de 38.000 papeletas desde mayo de 2023 y tampoco lo hizo este martes el Gobierno. La autocrítica pasa por reconocer que los cosechados el domingo no son unos buenos resultados. Poco más.
Fueron varias este martes las preguntas de los periodistas a la portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, en la rueda de prensa posterior a la reunión ordinaria del Consejo de Ministros. Y ella ofreció una interpretación análoga a la explicitada 24 horas antes por la portavoz del PSOE, Montse Mínguez. Pero de camino las voces en el partido que pedían una «reflexión» habían crecido. También el expresidente Felipe González recriminó a la dirección que no hubiera hecho autocrítica.
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Saiz elogia a Alegría por ser la «mejor candidata» y por haber hecho una campaña «propositiva», «limpia». También por haberse comprometido a liderar una oposición «rigurosa» y «responsable»
«Son unos malos resultados», se limitó a admitir Saiz, para enseguida pasar a elogiar a la candidata socialista en Aragón, la exministra Pilar Alegría, la «mejor candidata», la mujer que ha pasado por distintos cargos de la Administración y de la política —consejera, concejala en Zaragoza tras haber ganado en las urnas al hoy presidente regional, Jorge Azcón, delegada del Gobierno, ministra—, y que hizo una campaña «propositiva«, «limpia«, «escuchando» a los ciudadanos y pateándose el territorio. Ella misma, recordó Saiz, pidió ayer analizar los datos con «sosiego». Pero también asumió «responsabilidades desde la noche electoral» para liderar una oposición «rigurosa» y «responsable» y preparar el proyecto socialista para los siguientes comicios.
Pero, siguiendo con la argumentación expuesta el lunes por Mínguez, la portavoz insistió en que el «único responsable» de la situación actual es Azcón, por su «capricho» de adelantar las elecciones al no tener presupuestos, cuando precisamente Alegría le ofreció el apoyo del PSOE para esas cuentas y él lo rechazó.
Azcón, sin embargo, perdió el 8-F dos escaños —el PP bajó de 28 a 26 diputados— y solo consiguió «engordar» a Vox, un partido que defiende acabar con la agenda verde, destruir la protección de las víctimas de violencia de género o imponer la «censura cultural». En definitiva, que el PP «se comporta como quitanieves«. Porque, a su juicio, no solo blanquea a la ultraderecha, sino que le «abre» las puertas de las instituciones «que Vox mismo quiere destruir».
El Gobierno presume de que frente a la «antipolítica», ofrece «más política», más «derechos», como las medidas impulsadas por el Consejo de Ministros de este martes en sanidad, consumo y comercialización de electricidad
Frente al avance de la «antipolítica«, el Gobierno apuesta por «más política«, por las políticas y los «derechos» que impulsa la coalición progresista, como los aprobados por el Consejo de Ministros este martes: el anteproyecto de ley de gestión pública —el que privatizará el modelo Torrejón de privatización sanitaria—, defendido por la titular de Sanidad, Mónica García; el decreto ley para topar los precios en situaciones de emergencia y evitar abusos, que explicó el responsable de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, o el reglamento general de suministro y comercialización de la energía eléctrica, que busca acabar con el spam telefónico de las comercializadoras de electricidad, relatado por la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen. No hubo respuesta a la pregunta de por qué entonces los ciudadanos no confían en el PSOE pese a las políticas impulsadas desde el Ejecutivo. Tampoco si pudo pesar el desgaste de la coalición o las consecuencias de los accidentes ferroviarios de Adamuz y Gelida.
El expresidente González, este martes, en Los desayunos del Ateneo, lanzó varios reproches a Sánchez. No solo la falta de autocrítica. También dijo que votará en blanco en las próximas generales (y no al presidente) o que nunca pactaría con Vox, pero «ni de broma» lo haría con Bildu, que es socio parlamentario de los socialistas. «El PSOE es un partido democrático», señaló la portavoz, «hay muchas voces y la de Felipe González es una más«. Punto. Más explícito fue el portavoz parlamentario del partido, Patxi López: el expresidente «hace mucho tiempo» que dejó de ser una «referencia» para el PSOE, pero sí lo es «para la derecha». Y eso, admitió, le da «mucha pena».
La ministra defiende también la estrategia de los ministros candidatos, porque son «conocedores de su tierra» y harán frente «con rotundidad» a las políticas de «recortes y retrocesos» de PP y Vox
Saiz también defendió la estrategia de Sánchez de lanzar ministros como candidatos en sus territorios. Son «conocedores de su tierra» y en el pasado han tenido puestos de responsabilidad en sus comunidades, y lógicamente comparten los valores progresistas, alegó. Además, todos ellos harán frente «con rotundidad» a la política de «recortes y retrocesos» que «ofrecen a la ciudadanía, allí donde gobiernan, PP y Vox».
La también titular de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones cargó contra Azcón por haber intentado «deshumanizar» a Alegría con una campaña «llena de bulos». «No se me ocurre mejor candidata que la exministra portavoz Pilar Alegría», defendió sin fisuras, para insistir en que ahora se centrará en la tarea que le han encomendado los ciudadanos, que es liderar una oposición «seria y responsable» en su tierra, en Aragón.














