El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha anunciado este miércoles que la Alianza Atlántica reforzará sus posiciones en el Ártico con una misión conjunta en la región llamada ‘Centinela del Ártico’, apenas unas semanas después del pico de tensión por Groenlandia, tras las amenazas de Estados Unidos contra Dinamarca y sus aliados por el control de la isla.
«Hace apenas dos horas, hemos lanzado la operación Centinela del Ártico», ha anunciado Rutte en una rueda de prensa. El secretario general ha explicado que el Alto Norte y el Ártico son regiones cada vez más importantes para la alianza. Aunque la entrada en la OTAN de Suecia y Finlandia fortalece su posición en la zona, «ante el aumento de la actividad militar de Rusia y el creciente interés de China en el Alto Norte, era crucial» que la Alianza Atláncia hiciera «más».
Rutte no ha entrado en detalles sobre en qué consistirá exactamente la misión «porque esto informaría demasiado a la gente en Pekín y Moscú». Sí ha puntualizado que «lo realmente novedoso es que, por primera vez» se unificaran las «actividades en el Ártico bajo un mismo mando». Un mando que será compartido entre Estados Unidos y Europa.
Lo que sí parece estar claro es que formarán parte de la misión los ejercicios militares que ya llevan a cabo en la región Dinamarca, conocida como ‘Resistencia Ártica’, y Noruega, ‘Respuesta fría’. Estos ejercicios están diseñados para entrenar a las fuerzas aliadas para luchar en condiciones extremas como las que presenta el Ártico.
La iniciativa emula la misión conocida como ‘Centinela Oriental’ que opera precisamente para garantizar la seguridad en el este de la alianza ante la creciente amenaza de Rusia. Permitirá unir fuerzas que en gran medida ya están presentes en la zona. Rutte ha explicado que la misión contará con «miles» de oficiales y recursos suficientes. Para el holandés, la iniciativa «deja claro el compromiso con garantizar la seguridad del Ártico y de la alianza al completo».
Un pacto con Trump
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado en varias ocasiones en los últimos meses con tomar el control de Groenlandia. La isla, un territorio independiente que forma parte del Reino de Dinamarca, es el principal activo de la OTAN en el Ártico dada su posición estratégica. Trump había alegado motivos de «seguridad nacional», argumentando que ni Dinamarca ni la alianza hacían lo suficiente para proteger el territorio de las amenazas de Rusia y China.
Rutte se había comprometido a reforzar la presencia de la organización en la región tras una reunión con Trump en los márgenes del Foro Económico Mundial en Davos (Suiza). En paralelo, la Administración estadounidense y el Gobierno danés iniciaron una negociación bilateral sobre Groenlandia.
Ese pacto hizo que Washington se echara atrás después de haber amenazado con imponer aranceles a las exportaciones de media docena de países. Estos países, entre los que estaban Francia, Alemania o Países Bajos, habían enviado personal militar a Groenlandia como muestra de solidaridad con Dinamarca ante las amenazas de Trump.
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