España acelera al máximo las compras de gas a Estados Unidos. Las empresas energéticas que operan en el mercado españolas dispararon las importaciones de gas natural licuado (GNL), el que se mueve por barco, desde el gigante norteamericano hasta convertirlo en el mayor proveedor del país en el arranque del año y desbancando a Argelia en la cabeza del ranking de vendedores.
Las llegadas de gas de Estados Unidos a las plantas españolas escalaron hasta los 15.259 gigavatios hora (GWh) durante el mes de enero, con un fortísimo incremento del 46% en relación al año pasado (10.454 GWh en enero de 2025), justo cuando se cumplía el primer aniversario del regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, según los registros de Enagás, el gestor del sistema gasista español y de la red de gasoductos y plantas de regasificación del país.
Estados Unidos escala hasta convertirse en el principal suministrador de gas de España, concentrando el 44,4% de todo el gas natural importado en el primer mes del año, por delante de Argelia, con el 29,4% de las importaciones en enero (con 10.092 GWh, todos ellos a través del gasoductos submarino que une ambos países a través del Mediterráneo, Medgaz), y también por delante de Rusia (12,7% en enero).
No es la primera vez que Estados Unidos se coloca como el mayor vendedor de gas a España. Lo consiguió por primera vez ya en 2022, en plena crisis energética y en medio del terremoto geopolítico y comercial que desató la invasión militar rusa sobre Ucrania. Fue un ‘sorpasso histórico’, que luego fue diluyéndose y Argelia recuperó su papel de principal suministrador histórico de gas natural a España en los últimos tres años. También en 2025 a pesar de la auténtica avalancha de gas norteamericano que llegó a las plantas españolas.
El año del regreso de Trump
España disparó ya el año pasado las importaciones de gas estadounidense hasta casi duplicarlas. Las compañías energéticas españolas dispararon hasta los 111.660 GWh las compras de gas procedente del imperio norteamericano, un 98% por encima de los 56.435 GWh de 2024. Estados Unidos se confirmaba así como segundo mayor proveedor de gas natural de España, con un 30% del total de las llegadas (frente al 16,6% de 2024), y sólo por detrás de Argelia, origen de un 34,5% de todo el gas que llegó el año pasado.
La Unión Europea ha conseguido aprobar una prohibición total de las importaciones de gas ruso que se completará en 2027. Los estados miembros están cortando el grifo de manera acelerada como medida de presión al Kremlin, en el marco de las sanciones comunitarias al Gobierno de Vladímir Putin por la invasión de Ucrania. Y eso está suponiendo un revulsivo para que Europa, y también España, incrementen las compras de gas natural licuado (GNL) procedente de Estados Unidos
La antigua dependencia que tenía Europa del gas ruso (Rusia concentraba un 45% del total de las importaciones de gas de la UE antes de la invasión militar de Ucrania) se está diluyendo, y el año pasado los Estados Unidos de Trump coparon más de un tercio de todas las importaciones europeas de gas natural y más de la mitad del volumen de llegadas del GNL que llega en buques metaneros.
La reventa de gas desde España
No todo este gas se queda para su consumo en España, que es un gran centro de reventa de gas a otros países. Un gran negocio que las compañías energéticas ahora buscan relanzar gracias a las grandes infraestructuras (gasoductos de conexión internacional y plantas de regasificación). En plena avalancha de gas desde Estados Unidos y a las puertas del veto total a las compras de gas a Rusia, las reexportaciones desde España vuelven a crecer, y se empieza a revertir el batacazo sufrido con el fin de la crisis energética tras registrar varios años marcando máximos históricos.
Las reexportaciones de gas desde España alcanzaron el año pasado los 40.488 GWh, con un incremento del 17,3% en relación al ejercicio anterior, según los registros provisionales de cierre anual de Enagás. La reventa de gas a otros países sufrió una fortísima caída en 2024, con 34.506 GWh reexportados y un descenso del 54% desde los récords del año previo, y registrando el peor dato desde el negro 2020, marcado por el frenazo económico provocado por la pandemia. España ahora toma posiciones para volver a erigirse en un centro relevante en el mapa comercial en un momento de cambios de calado en el sector internacional, con especial impacto en el caso de Europa.
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