Fin a la Superliga y a la batalla del Real Madrid de Florentino por un modelo propio de competición. La UEFA, la European Football Clubs (EFC) y el club blanco han llegado «a un acuerdo por el bien del fútbol europeo de clubes». La noticia llega apenas unos días después de que el Barça anunciase que se bajaba definitivamente del proyecto. El comunicado ha sido publicado, tanto por la organización que dirige Ceferin como por el único club que oficialmente seguía en el barco de una competición que, pese a los espaldarazos judiciales, ha firmado su acta de rendición.
«Tras meses de conversaciones mantenidas en beneficio del fútbol europeo, la UEFA, la European Football Clubs (EFC) y el Real Madrid C. F. anuncian que han alcanzado un acuerdo de principios por el bien del fútbol europeo de clubes, respetando el principio del mérito deportivo y haciendo hincapié en la sostenibilidad a largo plazo de los clubes y la mejora de la experiencia de los aficionados mediante el uso de la tecnología», explica la entidad madridista en su posicionminto oficial.
Una declaración escueta, pero que va directamente a lo que siempre ha propugnado la UEFA y la antigua ECA, ahora conocida como EFC, que es el principio de solidaridad del fútbol europeo y la pirámide. Un sistema meritocrática donde todas las partes se retroalimentan. Deja el mensaje de la «sostenbilidad», que siempre ha defendido Florentino, quien lanzó el proyecto de la Superliga con, entre otros objetivos, que los equipos de fútbol buscasen un mayor control sobre lo que generan.














