La tensión y la rivalidad de la ciudad de Valencia se vivirán esta vez de una forma más aislada. Según ha adelantado el periodista Salva Folgado en el programa «90 Minuts» de À Punt Radio, el Valencia CF ha tomado la decisión unilateral de cancelar el acto conjunto entre capitanes y entrenadores previo al esperado derbi valenciano.
A diferencia de lo ocurrido en el encuentro de ida, el club blanquinegro ha optado por no repetir la estampa de concordia que suele preceder a estos duelos de máxima rivalidad regional. Esta decisión implica que no veremos el tradicional posado con las camisetas de ambos equipos ni el intercambio de impresiones entre los protagonistas de ambas plantillas.
Un cambio de guion respecto a la primera vuelta
En el enfrentamiento anterior, la imagen fue muy distinta. El Estadio de Mestalla abrió sus puertas para un evento que buscaba normalizar la rivalidad deportiva. En aquella ocasión, los capitanes José Luis Morales (Levante UD) y José Gayà (Valencia CF) posaron junto a los técnicos Julián Calero y Carlos Corberán.
Aquel acto estuvo marcado por un formato controlado, donde los protagonistas respondieron a las preguntas formuladas por el ‘speaker’ del estadio valencianista, evitando el turno de intervención de los medios de comunicación. Sin embargo, lo que entonces se vio como un gesto de deportividad institucional, no tendrá réplica en esta ocasión por determinación expresa de la entidad de la Avenida de Suecia.
El silencio institucional marca la previa
La decisión del Valencia CF ha generado sorpresa en el entorno granota y entre la afición local. El hermetismo parece ser la tónica dominante en la preparación de este choque. Al declinar la conferencia conjunta y el posado fotográfico, el club limita la exposición mediática de sus figuras clave a las ruedas de prensa individuales y obligatorias que marca la competición.
Hugo Duro celebra el gol en el derbi de la primera vuelta / VCF Media
Este movimiento rompe con una tendencia que se había consolidado en los últimos años en el fútbol español, donde los clubes de la misma ciudad suelen utilizar estos eventos para rebajar la tensión en las gradas y mostrar una imagen de unidad institucional frente a la competición.
Repercusiones para el espectáculo y la afición
Sin este punto de encuentro oficial, el derbi pierde uno de sus rituales visuales más potentes para la prensa y los patrocinadores. Para el espectador, la ausencia de este evento significa que el primer contacto visual entre ambos bandos se producirá directamente sobre el césped el día del partido.
Mientras el Levante UD se mantenía a la expectativa de repetir el protocolo de la primera vuelta, la negativa blanquinegra cierra la puerta a cualquier acto de hermanamiento previo. La atmósfera del derbi, por tanto, se calienta únicamente en lo deportivo, dejando a un lado la diplomacia institucional que caracterizó el inicio de la temporada.













