¡Basta ya de trajes a medida!

La Diputación de Valencia ha realizado una propuesta de modificación de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) de algunas áreas de la corporación provincial, pero que afecta especialmente a la de Cultura, con 177 empleados.

Una reestructuración que la vicepresidenta de la institución y diputada de Personal, Reme Mazzolari, ha justificado en la necesidad de acabar con los «trajes a medida» que se daban en algunos puestos de funcionarios.

«Con esto queremos lanzar un mensaje: ¡Basta ya de trajes a medida!» ha llegado a verbalizar la diputada. A pesar de que no ha podido cuantificar cuántos casos se dan, sí que ha reconocido que son «muchos» y que la situación es «generalizada».

Como ejemplo, la popular ha advertido que se daba la situación de que algunos trabajadores ejercían funciones de jefaturas a pesar de que su plaza en realidad es de una o dos escalas inferiores. «Hay C1 haciendo de A1«, ha reprochado.

Una circunstancia que también tiene su traslación a los sueldos que perciben. «Si ejercen una jefatura determinada pero la RPT no reconoce que exista esa plaza, ni tampoco que corresponde con su categoría, está claro que hay que poner orden», ha añadido la Mazzolari.

Según los datos que ha puesto sobre la mesa la vicepresidenta de la Diputación, en total se amortizarán 16 plazas del área de Cultura y se crearán nueve jefaturas de servicio, lo que «permitirá ahorrar 458.000 euros».

Una circunstancia relevante teniendo en cuenta, en palabras de Mazzolari, que esta reorganización no podría comportar un aumento de presupuesto, ya que las cuentas se encuentran actualmente prorrogadas y ello impide la modificación del capítulo 1.

Entre el resto de argumentos que ha esgrimido Mazzolari para defender este cambio en la estructura de la plantilla de la administración provincial se encuentra la cantidad de puestos que ahora mismo se encuentran vacantes.

De las 177 plazas que tiene el área en cuestión, tan solo 121 están cubiertas, lo que significa que existen 56 puestos sin cubrir. «Todavía estoy esperando las solicitudes formales de los directores de centros pidiendo que se saque la provisión de las mismas», ha reprochado.

Con los cambios propuestos pasarán a quedar ocupadas el 72% de las plazas que tiene el área de Cultura. Ahora bien, el diseño todavía no es definitivo y la vicepresidenta ha defendido que el gobierno está todavía abierto a negociar cambios con los sindicatos.

Pero en cualquier caso, ha subrayado que la institución necesita una estructura organizativa homogénea. «Se ha venido alimentando desigualdades organizativas y no se entiende que un jefe de negociado tenga una catalogación superior a la que le corresponde», ha dicho.

Mazzolari, que no ha descartado permitir concurrir a otros funcionarios de otras administraciones a las plazas no cubiertas, ha estado acompañada por el presidente de la Diputación, Vicente Mompó, que ha querido mostrar su respaldo a la iniciativa pilotada por la vicepresidenta de la corporación: «Cuenta con todo mi apoyo», ha manifestado.

«La reforma no persigue recortes ni ajustes de cuentas, no es nuestra forma de hacer política y no se amortiza ninguna plaza que estuviera ocupada. Pero los criterios siempre deben ser técnicos y lo que presentamos no es ninguna imposición como se ha intentado vender», ha dicho Mompó.

El líder del PP provincial ha avanzado que la votación de la estructura organizativa será en febrero y la de la reforma de la RPT se votará en el siguiente pleno en el mes de marzo.

«Lamentamos que algunos hayan decidido levantarse de la mesa y no negociar. Es fácil irse, pero lo responsable es quedarse», ha agregado.

«No renunciaremos a modernizar esta institución y ponerla al servicio de quien más lo necesita. Eliminar lo que en los últimos años se había sobredimensionado, porque PSPV y Compromís intentaron hacer de la Diputación un cortijo», ha zanjado.

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