La ampliación del carril bici hacia los barrios del Barranquillo Don Zoilo y La Minilla volvió a centrar el debate y la confrontación política durante la Comisión de Pleno de Urbanismo. El concejal del PP, Gustavo Sánchez, afirmó que tanto vecinos como trabajadores de ambas zonas muestran su descontento con la forma en la que se ha implantado este nuevo espacio destinado a la movilidad sostenible. Frente a estas críticas, el concejal de Movilidad, José Eduardo Ramírez, defendió que el proyecto contó con consenso y con una comunicación previa con los colectivos vecinales.
«Hubo acuerdo y consenso con la asociación de vecinos, que aceptó tanto las actuaciones previstas como las que se desarrollen en el futuro», subrayó Ramírez en relación con el Barranquillo Don Zoilo, donde los residentes han denunciado la inseguridad generada por las modificaciones del carril bici. «Nosotros no podemos hacer otra cosa que respetar y asumir lo que allí se planteó», añadió el edil.
Por su parte, Gustavo Sánchez criticó que las obras se finalicen para, posteriormente, sacar a licitación un nuevo contrato que incorpore las modificaciones solicitadas por los vecinos, un procedimiento que, a su juicio, supondrá un retraso innecesario. «Terminan la obra y ya veremos si cumplen con la promesa posterior», cuestionó el concejal de la oposición.
Ramírez insistió en que los proyectos cuentan con procesos participativos previos y con reuniones con las comunidades de vecinos, aunque reconoció que es durante la ejecución de las obras cuando, en muchos casos, «la gente reacciona». «Hay participación, pero los vecinos tienen derecho a reaccionar y nosotros escuchamos posteriormente sus planteamientos», señaló. El responsable de Movilidad recalcó que tanto en La Minilla como en el Barranquillo Don Zoilo las soluciones se han presentado y consensuado junto a los propios vecinos.
Suscríbete para seguir leyendo











