Son pocos los buques de pabellón de Ghana que constan en el listado oficial de «establecimientos» autorizados para vender sus capturas en la Unión Europea. En esta relación de licencias, actualizada por el sistema informatizado de la Comisión Europea IMSOC (Information Management System for Official Controls) con fecha del 3 de noviembre pasado, hay 31 pesqueros. También hay 17 fábricas de elaborados y 6 almacenes frigoríficos. Con la normativa en la mano, todos estos activos cumplen con los requisitos fijados y revisados por la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria. Solo que dos de esos barcos tienen a día de hoy la licencia suspendida por el Gobierno de John Dramani Mahama. Pero siguen en los registros comunitarios con sus licencias activas, que se corresponden con los códigos GS/SF/E012 y GS/SF/E048, como ha comprobado Faro de Vigo. Nada les impide, sobre el papel, entrar en las despensas de Europa. Aún estando en cumplimiento de condena por pesca ilegal.
El Ministerio de Pesca y Acuicultura de Ghana comunicó, en abril del año pasado, la retirada de la licencia de pesca a cuatro pesqueros de su pabellón: ‘Meng Xin 10’, ‘Florence 2’, ‘Long Xian 607’ y ‘Long Xian 608’. Los dos últimos son propiedad de la sociedad Wannimas Complex Co. Ambos cuentan con 185 GT (arqueo bruto o ‘gross tonnage’) de capacidad y sus IMO —es como su DNI y es intransferible— son 8697976 y 8697988, respectivamente.
León marino capturado a bordo del «Lu Qing Yuan Yu 206» / FdV
Informó el ministerio africano entonces que esos cuatro buques «incurrieron en múltiples prácticas pesqueras ilegales, incluyendo transbordo no autorizado, vertido de pescado, pesca en zonas restringidas y captura de alevines«. En este link se puede consultar la nota de prensa oficial. Los permisos para operar le fueron suspendidos durante un periodo de 12 meses. Pero tanto el ‘Long Xiang 607’ como el ‘Long Xiang 608’ —el proyecto The Outlaw Ocean Project atribuye su verdadera propiedad a la empresa china Shandong Ocean Fishery Development Corporation— continúan como «establecimientos autorizados» para comercializar sus capturas en suelo europeo.
Estos dos barcos no recuperarán sus licencias, en aplicación de la Ley de Pesca 625 de Ghana, hasta el 1 de abril de este año 2026.

Captura de la web oficial de la CE donde constan los buques con licencia suspendida / L.G.
Una investigación de Faro de Vigo, avalada por el comisario de Pesca y Océanos, Costas Kadis, demostró que entre los buques autorizados a comercializar sus capturas en la Unión Europea constaban al menos siete arrastreros chinos que figuraban en la lista negra de la Comisión de Pesca del Pacífico Norte (NPFC). Solo necesitaron cambiar de nombre para ser ‘legalizados’, en contra del criterio de los técnicos de la propia NPFC. Pero estos buques de Ghana han sido multados por pesca ilegal y es una sanción vigente. Otros tres, con idéntico nombre pero distinto número —’Long Xiang 601′, ‘602’ y ‘606’— ya habían sido sancionadois en el pasado por transbordos de pescado y arrojar capturas al mar. Todos son «establecimientos autorizados» por la Comisión Europea. El primero de ellos recibió una multa de 572.000 cedis —equivalen ahora a 43.800 dólares— en el año 2018.
Otro de los pesqueros con permiso para comercializar en Europa, esta vez bajo pabellón de China y código 3700/02C34, es el ‘Lu Qing Yuan Yu 206’. En los últimos años ha desembarcado cinco cadáveres en el puerto de Montevideo, en Uruguay. De acuerdo a la base de datos de la Organización Marítima Internacional (OMI) pertenece a la compañía Qing Dao Ocean Fishery, con base en la provincia de Shandong. En 2021 fue acusado de cacería ilegal de elefantes y lobos marinos de la Patagonia.

El cónsul honorario de Filipinas en Montevideo, Santiago Cuadra, con los marineros repatriados tras denunciar malos tratos a bordo del «Lu Qing Yuan Yu 206» / FdV
En agosto de 2017 la embajada de Filipinas de Montevideo procedió a la repatriación de dos marineros del país asiático —de nombres Ried Joed P. Dela Cuesta y Justic Eric M. Hermández— tras haber denunciado malos tratos a bordo. Aquí puede consultarse también la nota de prensa oficial. Actuó como mediador el cónsul honorario Santiago Cuadra, con la intervención de la Prefectura de Uruguay y la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF).
Con código de exportación a Europa 3700/02H81 consta el potero ‘Fu Xin’, aunque en la OMI figura un cambio de nombre a ‘Han Yi 85’ —registrado el 2 de septiembre pasado— y que pertenece a la armadora Zhoushan Hanyi Deep-Sea; para Bruselas la dueña sigue siendo Rizhao Jingchang Fishery. Entre el 2 y el 19 de mayo de 2024, este pesquero estuvo amarrado en el puerto de Montevideo. Aprovechó Jorge Moreno, del sindicato uruguayo Unión de Trabajadores del Transporte (UTT) —está afiliado a la ITF— para «realizar visitas a buques pesqueros extranjeros» y repartir folletos a marineros. Cuatro tripulantes indonesios entregaron un cuestionario, traducido a su idioma, en el que pedían ayuda.
«Señalaban no tener agua potable en cantidad suficiente, ni medicinas a bordo, ni tener acceso a sus pasaportes». Intervino un sacerdote indonesio de Stella Maris, de la Iglesia Católica, para hacer de intérprete. «Tenían contratos por dos años, llevaban siete meses trabajando a bordo y sus familias nunca habían recibido el pago de sus salarios«, divulgó un informe de la ITF, ya divulgado por Faro de Vigo. «Los 50 dólares mensuales que tenían que abonarles a bordo, se les descontaban como pago por cigarrillos. En suma, llevaban más de medio año trabajando gratis, casi sin descanso». Describieron jornadas de entre 18 y 19 horas diarias de trabajo y «malos tratos» a cargo del capitán.
Cuando solicitaron su repatriación apareció la agencia marítima del pesquero, con el objetivo de «mediar». Los cuatro indonesios se quedaron finalmente en el ‘Fu Xin’.
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