La Guardia Civil junto a la Dirección General de Tráfico (DGT) llevan a cabo campañas de vigilancia para que los conductores cumplan con la normativa establecida. El cansancio al volante sigue siendo uno de los factores más peligrosos en las carreteras. Aunque muchos conductores normalicen la fatigas tras la jornada laboral, esta reduce la capacidad de reacción, la atención al volante y el control del vehículo, algo que aumentan considerablemente el riesgo de sufrir un accidente de tráfico.
Según estudios recientes de la DGT, «hasta el 25 % (uno de cada cuatro) de los accidentes de tráfico con víctimas están relacionados con el cansancio o la somnolencia. Concretamente en las vías secundarias, uno de cada cinco siniestros con víctimas tiene la fatiga como factor concurrente».
Las señales más habituales de fatiga al volante
Estas son algunas señales que avisan al conductor de fatiga al volante:
- Microsueños: uno de los efectos más graves del cansancio, son momentos en los que el cerebro “desconecta” y los ojos se cierran durante apenas unos segundos. «A 100 km/h, recorrería casi 30 metros sin control», advierte la DGT.
- Parpadeo excesivo y ojos pesados: reducen la capacidad para detectar obstáculos durante la conducción.
- Boca seca: provocada por el esfuerzo prolongado y la falta de hidratación.
- Falta de coordinación: el conductor realiza movimientos imprecisos y de riesgo al volante.
- Dolor o rigidez muscular: se presentan en el cuello, hombros y espalda, algo que limita los movimientos del conductor.
- Cambios en la respiración: cuando el cuerpo se esfuerza por mantenerse despierto, la respiración se vuelve menos se vuelve menos profunda y eficiente.
- Dificultad para mantener la concentración: cuando el nivel de atención disminuye, el conductor comienza a tener despistes frecuentes y pierde la orientación.
- Irritabilidad o ansiedad: reacciones exageradas ante el tráfico que muestran el cansancio.
El cansancio es un problema a la hora de conducir / L.P
Cómo evitar el cansancio al volante
Tráfico avisa a los conductores que realizar pausas de 20 o 30 minutos pueden salvar vidas, ya que no solo el conductor se pone el peligro, sino también el resto de usuarios de la vía. Para evitarlo, debes seguir las siguientes pautas:
- Nunca iniciar la conducción tras una jornada laboral intensa o con sueño acumulad, es fundamental descansar bien antes de iniciar un viaje.
- Se aconseja parar cada 2 horas o 200 kilómetros aunque no sientas cansancio.
- Planificar el viaje para evitar las horas de mayor somnolencia.
- Si vas acompañado, comparte la conducción.
En las pausas, los conductores deben aprovechar para beber agua, estirar las piernas y descansar unos minutos si es necesario
Sanciones
La Dirección General de Tráfico ha lanzado una campaña de vigilancia especial de camisones y autobuses con el objetivo de «comprobar que todo va como debe:velocidad, descansos, cinturón, móvil…». Además, se busca concienciar a estos transportes «porque cuando el vehículo es grande, la responsabilidad también».
En el caso de los conductores profesionales, el cansancio está más vigilado. Los tiempos de conducción y descanso se controla obligatoriamente mediante el tacógrafo (analógico o digital), que se encarga de registrar las horas de conducción, pausas y descansos en los camiones, autobuses y furgonetas, por norma general de más de 3,5 toneladas).
No respetar los tiempos de descanso conlleva sanciones económicas:
- Faltas leves: multas de 200 a 400 euros, se aplican cundo el conductor no realiza correctamente las anotaciones manuales exigidas, utiliza hojas de registro no homologadas o una tarjeta de conductor caducada.
- Falta graves: sanciones entre 401 y 2.000 euros, incluyen no pasar las revisiones obligatorias del tacógrafo, su mal funcionamiento por falta de mantenimiento, no conservar correctamente los registros o usar una misma hoja durante varias jornadas impidiendo su lectura.
- Infracciones muy graves: como manipular el tacógrafo, usar dispositivos para alterar sus datos, no llevarlo instalado, falsificar registros o utilizar tarjetas de otro conductor, pueden suponer multas de entre 2.001 y 6.000 euros. Estas prácticas se consideran especialmente peligrosas porque ocultan excesos de horas al volante y aumentan el riesgo de accidentes por fatiga.
Estas sanciones buscan garantizar que se respeten los tiempos de descanso, sino evitar la fatiga al volante y concienciar a los conductores de los peligros cuando no se respeta la normativa.













