El impuesto de matriculación en España es uno de los costes a tener en cuenta al comprar un coche nuevo o al importar un vehículo del extranjero. Su cálculo depende directamente de las emisiones de CO2, por lo que evidente varía de modelo a modolo. por lo que puede variar notablemente de un modelo a otr
El nombre oficial de este gravamen es Impuesto Especial sobre Determinados Medios de Transporte (IEDMT) y es un tributo estatal que se paga una sola vez, en el momento de matricular un vehículo por primera vez en España. No debe confundirse con el impuesto de circulación, que es municipal y anual, ni con el IVA, que se paga en la compra del vehículo.
Cómo se calcula
Tiene una finalidad principalmente medioambiental, ya que grava más a los vehículos que emiten mayores cantidades de CO2 y exonera o reduce la carga fiscal de los coches menos contaminantes. Así pues, el cálculo del impuesto de matriculación en España se basa en dos elementos fundamentales: la base imponible del vehículo y las emisiones oficiales de CO2.
- La base imponible es el valor del vehículo antes de impuestos. En coches nuevos, suele ser el precio sin IVA ni otros tributos, y en coches usados importados, la Agencia Tributaria toma como referencia el valor de mercado, según tablas oficiales o una valoración aceptada.
- Las emisiones de CO2, medidas en gramos por kilómetro, determinan cuánto se paga de impuesto de matriculación. Estas emisiones se calculan según el ciclo WLTP y figuran en la ficha técnica del vehículo. Cuanto mayor sea el nivel de emisiones, mayor será el tipo impositivo aplicado.
En la Península y Baleares, el impuesto de matriculación se estructura en cuatro tramos:
- Los vehículos con emisiones de hasta 120 gramos de CO2 por kilómetro están exentos y no pagan el impuesto.
- Los que emiten entre 121 y 159 gramos por kilómetro tributan al 4,75 %.
- Entre 160 y 199 gramos por kilómetro, el tipo es del 9,75 %.
- A partir de 200 gramos por kilómetro, el tipo asciende al 14,75 %.
En territorios con régimen fiscal especial, como Canarias, Ceuta y Melilla, los tipos impositivos son distintos y, en general, más reducidos.
Para entender mejor el cálculo, puede tomarse como ejemplo un coche con un precio sin IVA de 30.000 euros y unas emisiones de 155 gramos de CO₂ por kilómetro. Al situarse en el tramo de 121 a 159 gramos, se aplica un tipo del 4,75 %. El impuesto de matriculación sería, en este caso, de 1.425 euros. Si ese mismo vehículo tuviera emisiones de 210 gramos por kilómetro, el tipo aplicable sería del 14,75 % y el impuesto ascendería a 4.425 euros.
Cuándo se paga el impuesto de matriculación
El impuesto de matriculación debe pagarse antes de realizar la matriculación del vehículo en la Dirección General de Tráfico. La liquidación se realiza ante la Agencia Tributaria, normalmente mediante el modelo 576, aunque la mayoría de las veces se encarga el concesionario de realizar este trámite.
Existen supuestos en los que no se paga el impuesto de matriculación o se aplica una reducción, más allá del caso de los veh´culos por debajo de 120 g/km. Por ejemplo, en el caso de los vehículos adaptados para personas con movilidad reducida, siempre que se cumplan los requisitos establecidos.















