Unicaja vuelve a mover ficha y dispara los ingresos

La política de dividendos de Unicaja Banco ha dado un nuevo giro con la aprobación de un reparto complementario con cargo a los resultados del ejercicio 2025. La entidad financiera ha confirmado un dividendo total de 443 millones de euros, una cifra que refleja tanto la mejora de los resultados como el cambio estratégico aprobado por su consejo de administración a comienzos de año.

Este reparto beneficia de forma directa a los principales accionistas del banco. Entre ellos se encuentra Tomás Olivo, empresario murciano y segundo mayor accionista de la entidad, que vuelve a situarse entre los grandes beneficiarios de la política de remuneración al capital.

Un reparto que se amplía con el pago complementario

El banco ha anunciado un dividendo complementario de 0,107 euros por acción, que se suma al reparto ya efectuado meses atrás. Esta decisión eleva el importe total que Unicaja someterá a la aprobación de la junta general de accionistas hasta los 274 millones de euros correspondientes a este segundo pago.

La medida forma parte de la actualización de la política de dividendos aprobada en enero, que incrementa el objetivo de distribución del beneficio neto hasta el 70 %, frente al 60 % fijado anteriormente. Según la entidad, este ajuste se apoya en una posición de capital sólida y muy por encima de las exigencias regulatorias.

El impacto directo en la participación de Tomás Olivo

El empresario murciano controla actualmente 241.476.441 acciones de Unicaja Banco, equivalentes al 9,4 % del capital social. Con este porcentaje, el nuevo dividendo complementario le permitirá ingresar hasta 25,8 millones de euros.

Esta cantidad se suma a los 15,8 millones de euros que ya percibió en septiembre, cuando la entidad distribuyó un primer dividendo con cargo a los resultados del ejercicio. En conjunto, la remuneración total asociada a su participación alcanza los 41,7 millones de euros.

Resultados récord y margen para nuevas retribuciones

El incremento del dividendo se apoya en unos resultados históricos. Unicaja cerró 2025 con un beneficio neto de 632 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 10,3 % respecto a los 573 millones obtenidos en 2024. Estas cifras han permitido al consejo abrir la puerta a nuevas fórmulas de remuneración para los próximos ejercicios.

Para 2026 y 2027, la entidad contempla la posibilidad de combinar el dividendo ordinario con mecanismos adicionales, como la recompra de acciones propias o dividendos extraordinarios. Estas medidas podrían situar la remuneración total en torno al 25 % adicional del resultado neto consolidado.

Una estrategia alineada con el capital regulatorio

Desde el banco insisten en que el aumento del reparto no compromete la solvencia. Unicaja mantiene, según sus comunicaciones oficiales, una posición de capital holgada, muy por encima de los requisitos fijados por los supervisores europeos. Este margen es el que permite elevar el pay out sin tensionar el balance.

La política responde además a una tendencia generalizada en el sector financiero español, donde las entidades buscan reforzar la confianza de los inversores mediante una retribución más atractiva y estable.

El peso de Olivo en la banca y más allá

Los dividendos de Unicaja refuerzan la posición de Tomás Olivo como una de las grandes fortunas del país. Según la clasificación publicada por la revista Forbes en noviembre, el empresario es la persona más rica de la Región de Murcia y una de las mayores fortunas a nivel nacional.

Más allá de su participación bancaria, el núcleo de su patrimonio se concentra en el sector inmobiliario comercial. A través de su grupo empresarial, especializado en la gestión y promoción de grandes superficies, controla una amplia red de centros comerciales repartidos por España.

Un imperio basado en centros comerciales

La compañía General de Galerías Comerciales, principal activo del empresario, obtuvo más de 70 millones de euros de beneficio neto solo en el primer semestre de 2025. La firma cuenta actualmente con 14 centros comerciales en explotación y mantiene en desarrollo otros tres proyectos adicionales.

El valor estimado de esta participación supera los 4.250 millones de euros, a los que se suman cerca de 800 millones asociados a inversiones financieras, principalmente en el sector bancario. Con ello, el patrimonio total del empresario rebasa ya los 5.000 millones de euros.

Unicaja y la consolidación del accionariado estable

Para Unicaja, la continuidad de accionistas de referencia como Olivo aporta estabilidad al capital y refuerza la estrategia a medio plazo. La entidad busca consolidar un perfil de inversor estable que respalde las decisiones del consejo y facilite el desarrollo de su plan estratégico.

El último reparto de dividendos no solo incrementa la rentabilidad para los accionistas, sino que también envía un mensaje claro al mercado sobre la capacidad del banco para generar beneficios recurrentes y sostener una política de remuneración ambiciosa.

En este contexto, la posición de Tomás Olivo vuelve a situarse como una de las más relevantes dentro del accionariado de Unicaja, consolidando un flujo de ingresos que refuerza su papel en la banca española y en el conjunto del tejido empresarial nacional.

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