La tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las arterias, una vez que ha sido bombeada por el corazón. “La tensión nos indica qué grado de elasticidad tienen las arterias y la resistencia para la circulación de la sangre bombeada por el corazón”, explica el Dr. Roberto Peraira especialista en Cardiología de Clínica Corachan. “Dicha elasticidad -añade- se reduce a lo largo de los años, por lo que es más común que la tensión arterial se encuentre elevada en personas de edad avanzada. Si la tensión arterial está elevada (hipertensión arterial) existe una mayor resistencia para que el corazón bombee la sangre y, a la larga, este puede funcionar mal, dando lugar a una insuficiencia cardiaca”.
Tener la tensión arterial alta puede aumentar la tensión ocular, es decir, la presión en el interior del ojo. Por ello, normalizar los valores de tensión arterial puede ayudar a prevenir la hipertensión ocular, también conocida como glaucoma.
Según las actuales guías de la Sociedad Europea de Cardiología, publicadas el 2024, se considera que un adulto tiene la tensión arterial no elevada si tiene valores por debajo de 120/70 mmHg (mílímetros de mercurio). En niños, se consideran valores normales aquellos iguales o inferiores al 90% de niños de la misma edad, género y estatura.
Mínimas y máximas
Tal como expone el Dr. Peraira, “cada valor tiene un significado y ambos son importantes. La máxima indica la presión de la sangre en las arterias cuando el corazón se contrae, mientras que la mínima refleja una menor presión de la sangre justo antes de que el corazón se vuelva a contraer.
En la mayor parte de los casos, la hipertensión es una enfermedad como tal, que indica una menor
elasticidad de las paredes de las arterias, producida por el envejecimiento, aunque el consumo excesivo de sal en la alimentación, el tabaco, el consumo excesivo de bebidas alcohólicas, así como el sobrepeso y la obesidad pueden hacer que aumente la tensión arterial. Sin embargo, -señala el cardiólogo de Clínica Corachan- “en hasta el 10% de personas con hipertensión arterial ésta indica un problema en el funcionamiento de los riñones, de algunas glándulas o en la respiración durante el sueño (apnea). Excepcionalmente, la tensión arterial puede estar elevada durante el embarazo o por el efecto de algunos medicamentos”.
La hipertensión arterial supone una sobrecarga para el corazón, aumenta el riesgo de problemas como la angina de pecho y el infarto y, como comenté anteriormente, puede hacer que este se debilite, lo que llamamos insuficiencia cardiaca. Favorece la acumulación de colesterol en las arterias, aumenta la probabilidad de tener un problema de riego cerebral (ictus), empeora el funcionamiento de los riñones (insuficiencia renal) y, si no se controla, puede provocar la dilatación de una arteria (aneurisma) e incluso su rotura (cuyo sangrado puede ser mortal).
Descompensación
Hablamos de valores de tensión descompensada cuando la máxima y la mínima o alguna de las dos están por encima de lo normal. Es preocupante, ya que supone un mayor riesgo de problemas cardiovasculares.
La tensión arterial elevada está causada habitualmente porque las paredes de las arterias son menos elásticas, en general en relación con el envejecimiento. Por otra parte, comer con demasiada sal, fumar, tomar bebidas alcohólicas en exceso y tener sobrepeso u obesidad también pueden hacer subir la tensión arterial. Pocas veces hay otras causas, como problemas en el funcionamiento de los riñones o algunas glándulas o apnea del sueño. Es poco común que sea un efecto secundario de algún medicamento.
Tratamiento
En la mayor parte de personas con hipertensión arterial reducir el consumo de sal de la alimentación ayuda a controlar las cifras. En aquellos casos en los que hay sobrepeso u obesidad, perder peso también es útil (es importante hacer ejercicio de forma regular). No obstante, en general es necesario tomar medicamentos.
Se considera tensión arterial baja cuando los valores de tensión máxima son inferiores a 90 mmHg. Hay personas que no tienen ninguna molestia, pero, en cambio, otras pueden encontrarse cansadas, notar mareo, visión borrosa, dificultad para concentrarse o incluso desmayarse. Para tratar la tensión baja, en general suele ser suficiente con beber más agua y aumentar el consumo de sal en la alimentación, así como evitar situaciones en las que la tensión pueda bajar como los ambientes calurosos. Si una persona con hipertensión tiene la tensión arterial baja será útil reducir la dosis de medicamentos para la hipertensión.
Aunque es más común en adultos, la hipertensión se puede dar a cualquier edad. En la infancia, es mucho menos frecuente (algo menos del 5% de niños), pero está cada vez se detectan más casos. Esto se debe a que cada vez hay más niños con sobrepeso u obesidad.
En España, alrededor de la tercera parte de personas entre 30 y 79 años son hipertensos (unos 10 millones).
Consejos para tener la tensión arterial correcta
La principal recomendación que apunta el Dr. Roberto Peraira para tener controlada la tensión arterial es comer con poca sal. El consumo medio de sal en España es de 10 gramos cada día, el doble de lo que la Organización Mundial de Salud considera como saludable. Comer menos alimentos ricos en sal (jamón, embutidos, fiambre de pavo y pollo, conservas, precocinados), además de no añadir mucha sal a la comida, es muy beneficioso. Evitar el tabaco y el sobrepeso (con una dieta equilibrada y practicando ejercicio de forma regular) también es útil, así como evitar el consumo excesivo de bebidas alcohólicas y energéticas. Comer alimentos ricos en potasio (como frutas y verduras) también ayuda a tener una tensión arterial correcta. El consumo de 2 o 3 tazas de café al día también ha demostrado ser útil para prevenir la hipertensión arterial.
Igualmente es beneficioso perder peso en casos de sobrepeso u obesidad, así como hacer ejercicio de forma regular. A todo lo anterior hay que añadir en la mayor parte de los casos algún medicamento. Por otra parte, medir la tensión arterial con un tensiómetro en el domicilio, 2 o 3 veces por semana y en diferentes horarios (mañana, tarde y noche) es útil para comprobar que la tensión está bien controlada.
Si no se tiene ninguna molestia (cansancio, mareo, visión borrosa, dificultad para concentrarse, desmayos) a quienes presentan tensión baja suele bastar (para evitar dichos síntomas en caso de que la tensión baje más) con beber más agua y comer con más sal, así como evitar ambientes calurosos. En el caso de que se estén tomando medicamentos para tratar la hipertensión podría reducirse la dosis de estos.











