Incluso al tremendo Marc Márquez (Ducati), nueve veces campeón del mundo de motociclismo, se le escapó un comentario pícaro, al finalizar los tres días de test en Sepang (Kuala Kumpur, Malasia), cuando le preguntaron si ya había firmado su renovación. “Bueno, todos queríamos ver cómo iban las motos de este año…”, comentó con la boca pequeña.
Nada, el contrato de ‘il cannibale’ está firmado desde hace ya muchos días y el comunicado oficial del equipo Ducati Lenovo está al caer y, dicen, que en una fecha demasiado curiosa como para no sospechar que ha sido especialmente escogida por MM93, que lo negará bajo tortura.
Todas las fuentes consultadas por El Periódico en Malasia aseguraron que los grandes fichajes o los cambios más llamativos, de cara al 2027-28, con las motos nuevas de 850cc, con menos ayudas a la conducción, aerodinámica reducida y, ¡ojo!, neumáticos Pirelli, no Michelin, no solo están decididos sino que están firmados desde hace días, otra cosa es la estrategia de cada marca, de cada equipo, de cada piloto para darlos a conocer.
Es evidente que quedan los llamados flecos y que, en el transcurso de las próximas semanas, puede haber pequeñas sorpresas, pero pequeñas, que, con toda seguridad, no afectarán a los primeros espadas de cada marca. Cuando digo flecos es que hay dudas si Joan Mir seguirá en Honda, si Àlex Rins continuará en Yamaha, si Jack Miller permanecerá en el Prima Pramac, si Franco Morbidelli estará, dos años más, protegido por Valentino Rossi en el VR46…pero lo gordo está todo firmado y decidido, a punto de ser oficial.
Todo ocurrirá en 2027, todo: Fabio Quartararo se irá a Honda, Jorge Martín correrá con Yamaha, Pedro Acosta pilotará una Ducati, Àlex Márquez tendrá una KTM y ‘Pecco’ Bagnaia se abrazará a una Yamaha.
Lo único importante que quedaba en el aire, dónde correrá las dos próximas temporada (2027-2028), el italiano Francesco ‘Pecco’ Bagnaia, doble campeón de MotoGP (2022 y 2023), parece decantarse claramente a favor del equipo oficial de Yamaha en sustitución de Rins, formando pareja con Jorge Martín, que ocupará la plaza de Fabio Quartararo en la escudería de los diapasones patrocinada por Monster. El factor económico puede haber decantado a Bagnaia, del que se hablaba como compañero de Marco Bezzecchi en el Aprilia Racing.
Pronto, repito, muy pronto se anunciará la renovación de Marc Márquez por dos años más con Ducati. Mauro Grassilli, Director Deportivo del equipo de Borgo Panigale, comentó, el martes, en Sepang, que “lo que antes, en el primer contrato, eran simples flecos, ahora se han convertido en algo más delicado de concretar”. Es decir, cuando el piloto de Cervera (Lleida) firmó su primer contrato con Ducati, quería, perseguía, una ‘Desmosedici’ oficial y, en ese sentido, aceptó todas las condiciones que pusieron los jefes de Ducati. Pero, ahora, Marc es el campeonísimo, ha arrasado y su renovación ha subido de precio y esos flecos, lógicamente a favor suyo, son más difíciles de negociar. Pero el contrato ya está firmado.
Y su compañero de equipo también está firmado y se anunciará poco después de que se anuncie la renovación del gran jefe, del nº 1 de Ducati. Y, sí, como ya se sabe será el murciano Pedro Acosta, que, por fin, ha logrado el mismo objetivo que persiguió y logro ‘ET’: la Ducati oficial. Los jefes de Borgo Panigale han restado importancia al hecho de que el ‘tiburón de Mazarrón’ sea el único que no ha ganado aún un GP, después de dos temporadas. “Simplemente, no ha pilotado nuestra moto”. Punto, pelota.
Mientras Yamaha completa su escudería oficial con los dos protagonistas de 2022 y 2023, ‘Martinator’ y ‘Pecco’, campeones, por cierto, sin el mejor Marc Márquez en pista, Aprilia podría añadir, al ya renovado Marco Bezzecchi, a su compatriota Enea Bastianini. Massimo Rivola, el jefe de Borgo Panigale, que destapó que Acosta había firmado ya por Ducati (fichaje que también ha confirmado Dani Pedrosa), cree que Bastianini puede volver a ganar con la moto de la fábrica de Noale. Todo es cuestión de fe, ya ven.
Como quien tiene más dinero que nadie y, encima, está resurgiendo de su tremenda crisis de resultados, es Honda, los japoneses fueron los primeros en cerrar al primer campeón, el francés Fabio Quartararo, harto el ‘Diablo’ de dar plazos a sus patrones para que fabricasen una M1 de verdad, competitiva. Su postura en Sepang, al desaparecer por una pequeña fractura en el dedo corazón derecho, demuestra que Quartararo está ya en modo 2027-2028.
Eso sí, el misterio sigue rodeando la posibilidad de que su compañero siga siendo Joan Mir, que igual se ve obligado a reajarse la ficha si quiere seguir en el equipo alado, ya que, muy probablemente, Quartararo se haya llevado buena parte del dinero que Honda tiene destinado a las nóminas de sus pilotos.
El ‘Diablo’ ha terminado harto de la ineficacia de Yamaha para construir una moto ganadora, ‘Martinator’ ya quería irse de Aprilia antes de llegar, el ‘Tiburón’ está obsesionado con la Ducati, el ‘Pistolas’ quería un equipo oficial y ‘Pecco’ ha sido rechazado por Ducati.
Y, completando los equipos punteros de cara al 2027-2028, KTM ha conseguido otra de las grandes sorpresas de cara a la próxima temporada, el fichaje de todo un subcampeón del mundo, Àlex Márquez, que al ver que Ducati no se volvía ni medio loca por retenerle, ha preferido afrontar un nuevo reto en un equipo oficial. El ‘pistolas’ quería un equipo oficial y, si no lo conseguía, como poco seguir con una moto oficial en la familia Gresini, con una ficha acorde a su subtítulo mundial y, lógicamente, con la asistencia a tope de Gigi Dall’Igna y sus ingenieros.
Ese escenario no se ha producido y el menor de los Márquez Alentá ha preferido ser la estrella de KTM y compartir taller con Maverick Viñales, que ocupará el asiento de Acosta. De forma que Maverick ascenderá del equipo Tech3, ‘satélite’ de la firma austriaca, al ‘team’ oficial.
Es evidente que quien más pierde y corre el riesgo de bajar un escalón en su espectacular progresión en MotoGP es el llamativo y familiar equipo de Nadia Padovani, viuda del gran Fausto Gresini. Todo parece indicar que el fabuloso Fermín Aldeguer, brillante ganador del GP de Indonesia del pasado año y, ahora saliendo de una lesión, será su líder y que, a su lado, podría estar el joven, veloz y campeón David Alonso, protegido de los Márquez, que siguen teniendo una extraordinaria relación (de amistad) con Nadia Padovani.
LCR, brazo derecho de Honda, continuará con Johann Zarco y sumará al valiente, veloz y astuto Diogo Moreira, un campeón de Moto2, al que todo el mundo considera capaz de revolucionar, no mañana, ni pasado, el campeonato.
Cosa que no parece ocurrirá en el VR46 del ‘Doctor’ Rossi, donde seguirá Fabio Di Giannantonio y donde podría aterrizar Luca Marini, aunque no se lleve muy bien con Alessio Salucci ‘Uccio’, el amigo íntimo de ‘Vale’ y auténtico ‘dueño’ del equipo.
Dicen, parece ser, que Daniel Holgado podría ser el fichaje novedoso de KTM para formar pareja con Brad Binder, en el Red Bull KTM Tech3, que, en principio, perdería bastante glamour y, por descontado, posibilidades de despuntar en la parrilla.
Raúl Fernández, otro de los chicos de moda de MotoGP, prodigioso y arrollador vencedor del GP de Australia de la pasada campaña, seguirá liderando la escudería que dirige el veterano Davide Brivio, que veremos qué carta se saca de la manga de cara a la próxima temporada para completar su escudería.
Este es el último año de las sofisticadas MotoGP, sobradas de tecnología y aerodinámica. A partir del año que viene, con neumáticos Pirelli, toda una incógnita, las motos de 850cc y menos ayudas al pilotaje son toda una incertidumbre, que puede variar el orden de la última década.
Y llegados a uno de los más curiosos equipos de la parrilla de MotoGP, el Prima Pramac, entonces, cuando lucía vencedor con Jorge Martín, de la mano de Ducati y, ahora, teniendo que experimentar con la nueva V4 de Yamaha, que es una gran incógnita, bueno como lo serán todas las motos el año que viene. Pramac tiene en sus filas, gracias a la firma de los diapasones, al que todo el mundo considera el único campeón de Superbikes, ya saben, la MotoGP de calle, el turco Toprak Razgatlioglu, cuyas cabriolas con la moto, la noche del sábado, en las calles mojadas de Kuala Lumpur, en la fiesta de presentación del Mundial, provocó una gran algarabía.
Razgatlioglu, un auténtico ídolo de masas en Turquía, un mito en todos los sentidos, es, insisto, el único piloto procedente de Superbikes al que todo el ‘paddock’ considera que puede codearse con los campeones de la máxima categoría. Junto a Toprak, que es como le llama todo el mundo, seguirá, al parecer, Jack Miller, muchos dicen que “por su pasaporte australiano” y otros por su capacidad de comunicar y ser un dignísimo representante de la élite de MotoGP. Nadie habla de que sigue ahí para ganar, nadie.
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