El PSOE de Aragón ha vuelto a cosechar su peor resultado en unas elecciones autonómicas. Una derrota sin paliativos, reconocida por su candidata, la exministra portavoz Pilar Alegría, que felicitó en la misma noche electoral al ganador de las elecciones, Jorge Azcón. Pero pese a perder cinco diputados y volver a quedarse en su suelo electoral, con 18 parlamentarios, en la sede de Conde Aranda hay una cierta sensación de que se ha salvado una batalla.
Y es que el resultado de Alegría no es «tan malo» como fue el de Javier Lambán en 2015, en términos absolutos. Alegría cosechó este domingo 159.366 votos, un 24,29% de los sufragios emitidos, y esos 18 diputados ya mencionados. En 2015, Lambán se quedó en 141.528 votos, el 21,41 del total de sufragios, y 18 diputados. Es decir, Alegría consiguió el apoyo de 17.838 aragoneses más que Javier Lambán.
Aunque cualquier lectura posterior, más allá de estos datos absolutos, deja a las claras que el batacazo actual es más doloroso. Mientras Javier Lambán consiguió gobernar a pesar de ese mal resultado, Alegría se quedará en la oposición pues no hay ninguna posición de suma alternativa a un Ejecutivo liderado por el popular Jorge Azcón.
Mientras en 2015 Javier Lambán retrocedió en votos y escaños por la pujante entrada de Podemos en el hemiciclo aragonés, con 14 diputados, 11 años después Alegría ha cosechado el peor resultado en escaños en un contexto de desmovilización del votante progresista y de derechización del electorado aragonés, con Vox en 14 diputados (como Podemos en 2015) y un PP con 26, lo que representa más del 53% de los votos emitidos.
El partido que más ha gobernado en Aragón, en mínimos históricos
Más allá de esta comparativa de los dos suelos electorales del PSOE, lo cierto es que el partido se encuentra en mínimos históricos de apoyo en Aragón. El partido que más años ha gobernado en la comunidad autónoma ha perdido casi 45.000 votos desde 2019, cuando logró 24 escaños y 203.933 votos, en su mejor resultado desde 2011.
El desgaste de los socialistas desde la ruptura del bipartidismo es evidente. Pero para analizar las claves de este batacazo electoral hay que mirar también otras tendencias, como la pérdida de apoyos en la capital aragonesa, donde el PSOE se dejó en esta cita con las urnas cerca de 17.000 votos.
La falta de un liderazgo claro en la ciudad, donde el PSOE lleva sin gobernar desde la legislatura 2011-2015 con Juan Alberto Belloch, es una de las claves de este mal resultado electoral.
Además, los socialistas no han logrado, pese a los esfuerzos durante la campaña, recuperar el porcentaje de voto que perdieron en favor de Teruel Existe en la provincia turolense. Aunque la formación de la España Vaciada se ha dejado varios miles de votos por el camino, estos votantes, se supone que progresistas, no han regresado en su totalidad al proyecto socialista. Y, por primera vez, el PSOE es tercera fuerza en la provincia.
Tampoco en la provincia de Huesca el resultado en las urnas era el esperado por la federación socialista aragonesa. Se quedaron con cinco diputados, dos menos que en la última legislatura, a pesar de que la federación del Alto Aragón ha sido la que lleva una trayectoria sanchista más consolidada y la que ha estado, desde el principio, apoyando a Pilar Alegría.
Y más allá de todo esto se encuentra la mirada nacional que ha marcado estas elecciones autonómicas, con el PP y Vox señalando al PSOE de Pedro Sánchez la puerta de salida. Las únicas elecciones autonómicas en solitario en Aragón han sido las menos autonómicas de las celebradas hasta ahora. Y esta clave también ha perjudicado al PSOE a una candidata vinculada al máximo con el proyecto de Ferraz.









