Elche, tenemos un problema. Defensivo, principalmente. Al conjunto franjiverde se le acumulan las inquietudes en su zaga, con un peligroso cambio de dinámica en este aspecto, propiciado por un mes de enero en el que las lesiones, el mercado invernal y los resultados han dejado claramente señalado a un sistema de retaguardia que no viene funcionando con la solvencia de antaño. Y de no hace tanto. Algo ha cambiado de 2025 a 2026.
Hasta el parón de Navidad, el Elche había encajado 23 goles en 18 partidos de liga, un promedio más que aceptable para un equipo de perfil ofensivo como el de Sarabia: 1,28 tantos por partido. En los seis encuentros de 2026, los ilicitanos han sacado en 16 ocasiones el balón de su portería. La media ha ascendido hasta 2,67 dianas encajadas por duelo. Un cambio sideral.
Sin ir más lejos, en las tres derrotas consecutivas que han enlazado los franjiverdes (Levante, Barça y Real Sociedad) han encajado tres goles en cada una. Un ritmo anotador que, para puntuar, obligaría a los ilicitanos a producir demasiado en área contraria, algo de lo que tampoco van sobrados últimamente. Un problema que necesita de solución rápida.
Motivos de la mala racha defensiva
La mala racha defensiva del Elche ha coincidido con varias ausencias, por diversos motivos, que Sarabia no ha encontrado la manera de solucionar de manera óptima. Por un lado, la lesión del capitán Pedro Bigas, líder junto a Affengruber de la zaga. El balear cayó en Valencia y ha estado un mes fuera, hasta su regreso el sábado pasado en San Sebastián. En ese tiempo, los suyos se han desangrado atrás.
Bigas, capitán del Elche, se dispone a sacar de banda, con Sarabia detrás / EFE
A su ausencia, en este caso temporal, se ha añadido la ya definitiva de Álvaro Núñez. El vasco, con la mente más en su pubis y en Vigo, vistió de franjiverde por última vez también en Mestalla. Sin Héctor Fort, lesionado desde el último encuentro de 2025, esa zona es un solar. El cuerpo técnico ha probado como alternativas a dos zurdos como Pedrosa y Petrot, además de al multiusos John. Ninguna ha funcionado… ni en defensa ni en ataque. El canterano, además, tampoco ha respondido en el rol de marcador en el otro lado de la defensa ilicitana.
La salida de Núñez no ha sido suplida por un futbolista de garantías presentes, pese a que Sarabia pidió desde el 2 de enero algún refuerzo para esa zona del terreno de juego. El día 29 incluso habló de la opción de incorporar a más de un jugador para esa posición. Acabó llegando, sobre la bocina, el joven Buba Sangare… y lesionado.
Peña y Dituro
En los últimos encuentros, al Elche se le han visto las costuras defensivas en demasiadas ocasiones, sobrepasado por los ataques rivales. En la portería también hay un dato que resalta. Pese a que no da la sensación de que Iñaki Peña haya estado mal, la realidad es que el alicantino ha recibido 28 goles en 16 partidos de liga, mientras que Dituro lleva 7 en 7.

Dituro (arriba) e Iñaki Peña (abajo) en un entrenamiento del Elche / Jesús Hernández/ECF
En este tramo de minicrisis, el argentino solo jugó el partido de Mestalla (1-1) y no recibe un tanto de jugada desde septiembre (Celta). Los dos últimos que ha encajado en liga han sido de penalti (Real Sociedad, en el Martínez Valero, y Valencia). Este viernes, contra Osasuna en casa, el Elche deberá encontrar el método de recuperar su defensa. No será sencillo. Puede que Sarabia vuelva a contar con Bigas, pero no podrá hacerlo con Affengruber, sancionado por acumulación de tarjetas amarillas. Otro problema más a solucionar.
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