Cuba amaneció este lunes con el reporte de un solo vuelo comercial, el CMP245 de Copa Airlines, con destino a Ciudad de Panamá. Un despegue testimonial en un país que se ha quedado prácticamente sin combustible para sus aviones y el funcionamiento de la actividad en la isla en medio de las nuevas restricciones de Estados Unidos. La administración de Donald Trump invocó problemas de «seguridad nacional» para imponer aranceles a los países que vendan crudo a La Habana. La medida no hace más que profundizar una crisis preexistente marcada por los apagones y que ha dejado a comienzos de la semana a Cuba con su espacio aéreo sin movimiento de las compañías que traen turistas a la mayor de las Antillas. El turismo es la principal fuente de adquisición de divisas para una economía que hace tres años no crece.
El Gobierno advirtió a las aerolíneas internacionales que las restricciones no se resolverán de inmediato. El mensaje oficial Notam (aviso a aviadores) del Estado cubano a pilotos y controladores da cuenta de que la escasez afecta a todos los aeropuertos internacionales, desde el José Martí, en la capital, a los que funcionan en las provincias y sitios estratégicos del turismo, como el Juan Gualberto Gómez de Varadero , el Jaime González de Cienfuegos, el Abel Santamaría de Santa Clara, el Ignacio Agramonte de Camagüey, el Jardines del Rey de Cayo Coco y el Frank País de Holguín. En algunos casos como los catos del norte de la isla, un sitio paradisíaco y de difícil acceso, se contempla una falta de combustible hasta el 11 de marzo.
De esta manera, las compañías se ven obligadas a cancelar vuelos, realizar escalas técnicas en países vecinos, como ya ha ocurrido en otros momentos críticos, en particular durante el llamado «Período especial», durante los años noventa, cuando se desplomó la Unión Soviética y el castrismo se quedó sin su principal fuente de provisión. En la actualidad, el golpe es doble. Trump primero aseguró que tras el descabezamiento de Nicolás Maduro, el país caribeño dejaría de recibir petróleo venezolano. Luego vino la orden que impone en los hechos sanciones comerciales a los países que exporten crudo a la isla, una medida que ha apuntado especialmente a México. Los aviones comerciales tienen también la opción de aterrizar con combustible extra. Sin embargo, eso elevaría los costos y reduciría frecuencias.
Un sector con dificultades
La nueva y apremiante situación se reflejará también en los vuelos chárter y comerciales de mercados clave como Rusia, Canadá y Europa. Se temen cancelaciones masivas que profundizarían el mal momento del sector turístico, que, en 2025, apenas recibió 1,8 millones de visitantes debido a la crisis energética y el cuadro general de padecimientos de los cubanos.
Para ahorrar energía, los visitantes son reunidos en un solo hotel. «Vi muchas lágrimas, mucho llanto», dijo a CTV News la canadiense Vicky Volovik, después de armar sus maletas. «Prácticamente todo el hotel se está reubicando. La gente está muy disgustada porque todos los prácticamente perdieron su trabajo y su sustento… la gente de aquí está sufriendo ahora mismo».
No es solo el turismo el que recibe los embates de las restricciones. La vida cotidiana está marcada por los cortes de luz, un funcionamiento acotado de la actividad pública y el transporte. La Feria Internacional del Libro de La Habana, una cita cultural de relevancia, debía comenzar el próximo jueves. Se ha suspendido son fecha a la vista debido a los mismos problemas.
En este contexto se espera que lleguen al puerto habanero dos buques de la Armada de México zarparon este domingo desde Veracruz con más de 814 toneladas de ayuda humanitaria destinada a la población civil de Cuba. El gobierno mexicano dijo que el envío es parte de la «tradición solidaria» de ese país con América Latina y, en particular, con Cuba. México fue uno de los proveedores de petróleo a la mayor de las Antillas en 2025. Por el momento no ha decidido desobedecer las imposiciones de Trump.
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