Baleares intensifica el control de serpientes en viveros para proteger a la lagartija endémica

 El Govern de las Illes Balears declara la guerra a las especies invasoras que amenazan nuestra fauna única. Durante el último año, los Agentes de Medio Ambiente han intensificado el control en los viveros de las islas, detectando una veintena de incumplimientos en la importación de árboles como olivos y algarrobos. Con sanciones de hasta 2.000 euros, la administración busca blindar el ecosistema frente a la entrada de serpientes, el principal depredador de la lagartija balear y pitiusa.  

 Vigilancia extrema en el sector de los viveros  

La Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural ha cerrado el balance de 2025 con un total de 94 inspecciones realizadas en viveros de las Illes Balears. El objetivo principal de estas actuaciones, enmarcadas en el Decreto Ley 1/2023, es frenar la entrada de serpientes de la familia Colubridae, una especie invasora que representa la mayor amenaza para la supervivencia de las lagartijas endémicas (la pitiusa y la balear).

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Sargantana

Durante una campaña específica desplegada por el Servicio de Agentes de Medio Ambiente entre los meses de julio y septiembre, se puso el foco en los establecimientos con mayor presencia de olivos, árbol que actúa habitualmente como refugio para estos reptiles durante su transporte.

Restricciones en la importación de árboles de gran porte

Como resultado de estos controles, se han levantado 21 actas por incumplimientos de la normativa vigente. El conseller Joan Simonet ha confirmado que ya se han iniciado cuatro expedientes sancionadores, con multas que oscilan entre los 100 y los 2.000 euros.

«Con estas sanciones, el Govern demuestra su compromiso decidido en la lucha contra las especies invasoras, una de las principales amenazas para nuestra fauna única», ha declarado Simonet.

Serpiente en Ibiza

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Serpiente en Ibiza

La directora general de Medio Natural y Gestión Forestal, Anna Torres, ha recordado que el traslado de árboles ornamentales de gran porte —como olivos, algarrobos y encinas— es la principal vía de entrada accidental de serpientes en el archipiélago. Por este motivo, la ley restringe la entrada de estos ejemplares a los puertos de las islas a dos periodos muy concretos:

Del 1 de abril al 15 de junio.

Del 15 de septiembre al 15 de octubre.

Fuera de estas fechas, cualquier importación requiere una autorización excepcional. «Cuando se detectan importaciones fuera de plazo, la mercancía se bloquea en el puerto. El importador tiene 48 horas para decidir si la devuelve al punto de origen o la destruye«, ha advertido Torres.

 Trampas obligatorias: una medida de seguridad vital  

Además de los controles en frontera, la normativa exige que viveros, establecimientos comerciales y particulares que almacenen estos árboles mantengan sistemas de captura activos. Según Torres, entre el 1 de abril y el 30 de octubre es obligatorio instalar al menos una trampa por cada 20 árboles o por cada 500 metros cuadrados de superficie.

Estas medidas preventivas son clave para evitar que los ejemplares de serpientes que hayan podido burlar los controles iniciales lleguen a establecerse en el medio natural y pongan en riesgo el ecosistema balear.

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