El Partido Popular de Jorge Azcón ha vuelto a ganar las elecciones en Aragón, pero perdiendo escaños respecto a 2023, por lo que este órdago del adelanto electoral no le ha servido al presidente aragonés para cumplir sus objetivos. Quería Jorge Azcón acercarse a la mayoría absoluta para depender menos de Vox, pero las urnas han dicho lo contrario.
Con el 95% de los votos escrutados, los populares son la fuerza más votada en este adelanto electoral histórico en la comunidad autónoma, pero el segundo ensayo del PP a nivel nacional para marcar el paso electoral en este año lleno de comicios autonómicos no ha concluido con un triunfo sin paliativos, sino con la constatación de que los conservadores dependen más de la ultraderecha de Vox. Y, además, contra todo pronóstico, han perdido apoyos y se dejan por el camino dos diputados. Los de Alejandro Nolasco (Vox) prácticamente duplican sus escaños en el Parlamento aragonés y se convierten en el partido político que más sube desde 2023. Se colocan como tercera fuerza, con 14 diputados (tenían 7).
El resultado del PSOE con Pilar Alegría como candidata ha estado entre los peores de su historia. Iguala el suelo electoral de los socialistas que consiguió el expresidente Javier Lambán, en pleno ascenso meteórico de Podemos, en 2015. La tendencia que marcaban los sondeos se ha cumplido, y la exministra portavoz del Gobierno de Pedro Sánchez no ha podido darle la vuelta a unas encuestas que detectaban el mal momento del partido a nivel nacional. Con 18 diputados, el PSOE pierde 5 diputados respecto a 2023.
Los escándalos de corrupción y machismo que han afectado a la formación progresista en los últimos tiempos no han podido contrarrestarse con una campaña marcada por la proximidad de la candidata y el recorrido del territorio de norte a sur. Después del batacazo de los socialistas en Extremadura, la historia se repite a pesar de que la candidata era de las más conocidas en estas elecciones autonómicas entre los electores. Allí, el candidato perdió 10 escaños. Aquí, Alegría se queda en el suelo electoral del partido.
Los grandes vencedores de la noche, aun sin ganar las elecciones, son la ultraderecha de Vox. Los de Santiago Abascal, que se ha volcado en la campaña electoral aragonesa tratando de inocular tintes nacionales a estas votaciones, han logrado su objetivo de convertirse en más determinantes para el PP a la hora de conformar gobierno. En esta nueva legislatura, tendrán 14 parlamentarios.
Si hace dos años y medio con 7 diputados, la ultraderecha acabó entrando en el Gobierno con una vicepresidencia y un consejero, y ostentaron también la presidencia de las Cortes, casi se da por hecho que ahora pedirá más cuando empiecen las negociaciones con el PP, con quienes las relaciones están rotas en Aragón desde hace más de un año y medio.
Después de una campaña electoral marcada por los choques constantes entre Nolasco y Azcón, la ultraderecha ha dejado claras sus líneas rojas para dar sus apoyos. Dragar los ríos, negarse a la acogida de migrantes y rechazar la Agenda 2030 figuran entre las demandas de Vox para dar su apoyo al PP en el Gobierno de Aragón. Son las mismas desde hace tiempo, también en otros territorios. Y en esta campaña electoral también ha entrado en juego el apoyo al trasvase del Ebro de los de Abascal, una máxima que ha rechazado de forma rotunda el PP. «Mientras yo sea presidente, no habrá trasvase del Ebro», ha dicho Azcón en reiteradas ocasiones.
En la izquierda el gran ganador ha sido Chunta Aragonesista. La formación liderada por Jorge Pueyo ha mejorado con claridad sus resultados, convirtiéndose en el partido que más ha crecido a la izquierda del PSOE, y que ha capitalizado, también, parte del descontento de los votantes socialistas. CHA consigue en esta noche electoral uno de sus mejores resultados en el siglo XXI, de hecho, el mejor desde que en 2003 obtuvieron 9 diputados con Chesús Bernal al frente.
El lenguaje fresco, directo a través de las redes sociales y un candidato entre los más conocidos de los aspirantes y también de los más valorados, según las encuestas, han llevado el resultado de CHA hacia cotas que no preveían ni siquiera los mejores sondeos. Con 6 escaños, duplican su presencia actual en las Cortes de Aragón.
Tal y como vaticinaban las encuestas a lo largo de la campaña electoral, Podemos Aragón se quedará sin representación en esta legislatura. La formación morada no ha conseguido captar los votos suficientes para mantener el escaño que obtuvieron en 2023 y aquí concluye una trayectoria que comenzó en 2015, con la llegada.
Las tensiones internas y la dificultad de la formación, que ha estado liderada por una gestora prácticamente hasta dos meses antes de la convocatoria del adelanto electoral, han marcado el devenir del partido en estos últimos tiempos. Su candidata, María Goicoechea, no tendrá presencia en el Parlamento aragonés.
En IU-Movimiento Sumar, su candidata Marta Abengochea ha salvado el diputado, casi in extremis. Durante buena parte del escrutinio, la formación de izquierdas no aparecía en el Parlamento aragonés pero el voto más urbano le ha dado la entrada al hemiciclo. En una campaña marcada por la diversidad de fuerzas a la izquierda del PSOE, los resultados en las urnas han demostrado que el elector de izquierdas ha optado, prioritariamente, por Chunta Aragonesista.













