- El monumento a los Tercios: así nació la idea
- La financiación: micromecenazgo y grandes donantes
- Del boceto al bronce: el proceso creativo
- Cuatro figuras, un gran pedestal y miles de kilos
- Madrid, el destino previsto: la ubicación junto a La Castellana
- Giro inesperado: el Ayuntamiento descarta el jardín
- Nueva propuesta: Azca enciende las alarmas
- La alternativa que proponen: Plaza de Oriente
- Críticas al Ayuntamiento y el aviso: habrá alternativas
El monumento a los Tercios: así nació la idea
La idea de levantar un monumento para recordar a los soldados de los Tercios españoles de los siglos XVI y XVII la lanzó en 2018 la Asociación «31 Enero Tercios».
La asociación nació con el objetivo de rememorar y extender entre la sociedad el conocimiento sobre esa etapa histórica y sobre las fuerzas militares que combatieron bajo las banderas de la Monarquía Hispánica en Flandes, Italia, Alemania, el Mediterráneo…
La financiación: micromecenazgo y grandes donantes
Hace unos años el proyecto fraguó en una campaña de donativos para financiar el monumento.
A la Asociación «31 Enero Tercios» se unieron la Fundación Arte e Historia Ferrer-Dalmau, la Asociación Amigos del Camino Español de los Tercios y la Fundación Tercio de Extranjeros.
Del boceto al bronce: el proceso creativo
Lograron el objetivo de financiación, que se complementó con grandes donantes, y el proyecto echó a andar.
El pintor Augusto Ferrer-Dalmau dibujó un boceto, y el escultor Salvador Amaya se inspiró en él para modelar en el barro las figuras del monumento, y a partir de ellas fundirlas en bronce.
Cuatro figuras, un gran pedestal y miles de kilos
El trabajo del escultor está prácticamente acabado, ya que modeló las cuatro figuras: un soldado con una pica, otro con un arcabuz, un alférez que porta una bandera, y un capitán con la espada y la daga desenvainadas.
Las figuras de bronce conforman un conjunto escultórico, que irá colocado sobre un pedestal de piedra, amplio y elevado. Eso provoca que el monumento vaya a pesar miles de kilos.
Madrid, el destino previsto: la ubicación junto a La Castellana
El plan de los impulsores era colocar el monumento en Madrid. En los últimos años se han inaugurado en la capital varias esculturas de Salvador Amaya que recuerdan episodios de la Historia militar de España: Blas de Lezo, los Héroes de Baler y la Legión.
Durante los actos celebrados recientemente con motivo del «Día de los Tercios», que la citada asociación conmemora el 31 de enero, el escultor impartió una conferencia sobre el proceso creativo del monumento a los Tercios.
El Jardín de las Bellas Artes: el escenario pensado
Salvador Amaya remarcó que las esculturas se diseñan para un lugar concreto. El artista debe conocer la ubicación, las características del espacio en el que se colocarán, ya que condicionan el proceso artístico. El escultor debe pensar en cómo verá la estatua el público.
En la conferencia que dictó en la Torre de los Lujanes -donde estuvo preso el rey Francisco I de Francia, captura por los Tercios en la batalla de Pavía-, sede de la Real Sociedad Económica Matritense Amigos del País, Amaya aseguró que en una reunión que los impulsores del monumento mantuvieron hace años con el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, se habló en todo momento de que el monumento se levantaría en una zona ajardinada que se encuentra junto al Paseo de la Castellana.
Se trata del área delimitada por el Paseo de la Castellana y las calles de Vitrubio, José Gutiérrez Abascal y Pedro de Valdivia. Se encuentran allí el Cuartel General del Estado Mayor de la Defensa, la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales (de la Universidad Politécnica de Madrid) y al otro lado de la Castellana está el Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional y el recinto de Nuevos Ministerios.
El jardín forma una pequeña colina ascendente desde la acera de La Castellana hasta la escuela de ingenieros. Se conoce como Jardín de las Bellas Artes, y también Jardín del Museo Nacional de Ciencias Naturales o Jardines de la Transición Española.
Es reconocible porque allí se encuentra un gran cubo de piedra blanca, con escalones, que es el monumento a la Constitución Española de 1978.
Además, hay un estanque que rodea un monumento a la reina Isabel la Católica. A pocos metros el Ayuntamiento de Madrid ya instaló el monumento a la Legión, también de Amaya.
Por qué ese jardín encajaba con el monumento
El lugar tiene varios caminos, zonas verdes y árboles, en los que se pensó colocar el pedestal y las figuras del monumento a los Tercios.

Salvador Amaya ha trabajado todos estos años con ese escenario en mente. De ahí su sorpresa cuando por distintas personas en contacto con el Ayuntamiento de Madrid el escultor se ha enterado de que el consistorio ya descarta esa ubicación.
Giro inesperado: el Ayuntamiento descarta el jardín
En lugar del Jardín de las Bellas Artes, el consistorio que dirige Martínez-Almeida plantea instalar el monumento en un lateral del Paseo de la Castellana, pero más al norte de Madrid: en la zona de Azca.
Nueva propuesta: Azca enciende las alarmas
Esta otra ubicación ha encendido las alarmas del escultor y de los impulsores del proyecto. Salvador Amaya explicó en la conferencia que rechazan colocar ese monumento a los Tercios de los siglos XVI y XVII, con figuras de estilo clásico, en una zona conocida por ser el distrito financiero y de negocios de Madrid y formada por edificios del siglo XX inspirados en el Rockefeller Centre de Nueva York.
El artista defendió que el lugar elegido debe ser un entorno digno y acorde al monumento, que no distraiga la vista.
La alternativa que proponen: Plaza de Oriente
Ellos han sugerido la Plaza de Oriente, ante el Palacio Real de Madrid. La plaza en sí ya luce el monumento ecuestre de Felipe IV, y dos hileras de figuras en piedra de reyes visigodos y de los reinos de la España medieval.
A ambos lados de la plaza se encuentran los jardines de Lepanto y del Cabo Noval.

Lepanto y Cabo Noval: monumentos y memoria militar
En el primero se alza un monumento al capitán Ángel Melgar, que murió en 1909 en el Desastre del Barranco del Lobo, en Melilla, y recibió la Cruz Laureada de San Fernando. Es una obra de bronce y mármol obra de Julio González Pola, inaugurada en 1911.
Al otro lado se puede ver desde 1912 el monumento en memoria del cabo Luis Noval Ferrao, que también murió en la guerra de África. Lo esculpió Mariano Benlliure.
Críticas al Ayuntamiento y el aviso: habrá alternativas
Amaya lamentó que el Ayuntamiento de Madrid “no está teniendo sensibilidad” con quienes quisieron “regalar” a la ciudad el monumento a los Tercios, ya que los impulsores no pidieron ni un euro al consistorio.
Subrayó que otros muchos monumentos, con esculturas, se han inaugurado en Madrid en los últimos años, por lo que sugirió que se ponen obstáculos a proyectos con motivos históricos y militares.
Confió en que se pueda reconducir, pero en caso de que no se llegue a un acuerdo sobre el lugar donde se levantará el monumento, no descarta alternativas.
Plaza de Castilla, El Escorial o una ciudad distinta
Una posibilidad son unos terrenos de la Comunidad de Madrid, no del ayuntamiento, cerca de la Plaza de Castilla, al norte de la ciudad.
Otra opción es buscar una ciudad distinta. Surge el nombre del Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial, también en la Comunidad de Madrid. La UNESCO lo declaró Patrimonio de la Humanidad, y tiene un lazo innegable con los Tercios, ya que allí se levanta el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial desde el que Felipe II reinó sobre sus posesiones en todo el mundo.
Durante la conferencia, desde el público preguntaron a Salvador Amaya por la posibilidad de colocar el monumento en algún acuartelamiento del Ejército de Tierra. El autor de la obra descartó esa posibilidad: el monumento se concibió para “la gente”, para quienes lo financiaron, como forma de recordar la Historia de España, y no puede quedar en un cuartel.













