Este jueves, Rosa Rodríguez ha completado el rosco de ‘Pasapalabra’ y se ha embolsado el mayor bote de la historia del programa de Antena 3: 2.716.000 euros. La concursante gallega se ha impuesto a Manu Pascual, con el que llevaba compitiendo durante 307 ediciones. Ella había ganado 96 duelos, perdido 120 y empatado 91 con el concursante madrileño, que se había quedado hasta seis veces a punto de completar el rosco, por las dos veces de Rosa. El programa ha catapultado la audiencia del día de Antena 3.
–¿Se imaginaba que podía llegar a ganar?
Te lo imaginas, lo sueñas, lo deseas y luchas por ello, pero, si te soy sincera, no. Es algo que todavía estoy intentando asimilar.
–Mucha gente veía también a Manu con grandes posibilidades para lograr el bote: llevaba mucho tiempo en el programa y más duelos ganados. ¿Cree que su victoria puede haber sorprendido?
Sí, quizá. Él tenía esa experiencia añadida: los dos éramos nuevos, pero él llevaba unos 130 programas más, unos seis meses, porque entró antes que yo. Eso le daba una ligera veteranía respecto a mí. Yo entré muy novata, muy verde, y sobre todo al principio el duelo se decantaba claramente hacia él. Tuvo muchas victorias y eso pudo generar la impresión de que era más fuerte. Creo que en los últimos meses la balanza se había equilibrado mucho y estábamos ahí, ahí. De hecho, lo habitual era casi una victoria suya, una mía y un empate, y se iba rotando así. Pero entiendo que mucha gente lo viera un poco por encima, y yo misma durante el concurso, en ciertos momentos, era consciente de que tenía que trabajar mucho para llegar a su nivel. Pero al final, cuando ya tienes una base de conocimiento, el rosco depende mucho de que te toquen justo esas 25 palabras que sabes. A partir de cierto nivel, entra en juego más la suerte.
–Aun así hay que tener un gran nivel, porque algunas palabras son muy complicadas. ¿Cómo se preparaba? ¿Seguía una rutina muy exigente?
Ha ido cambiando a lo largo del tiempo. Tienes que adaptarte para poder mantener el ritmo y porque la vida va pasando: trabajo, familia, salud… He tenido temporadas de dedicarle hasta 12 horas al día, levantarme muy temprano y estar todo el tiempo pegada al móvil o al ordenador. Otras épocas de tres o cuatro horas. Hacia el final ya era un poco menos, porque la cabeza no aguanta ese ritmo y porque ya tienes una base mucho más grande. Entonces aprendes y memorizas más rápido. Ha habido etapas de 12 horas, otras de seis, de ocho, de tres, y también días de nada. Pero sí: requiere muchísimo tiempo.
–¿Ya ha pensado a qué dedicará ese dineral?
La verdad es que no del todo, porque es mucho dinero. Pero sí tengo dos ilusiones claras. Una de las razones principales por las que decidí presentarme era mi casita, poder acceder a una vivienda propia, algo que hasta ahora veía bastante complicado. Y otra, ayudar a mi familia, sobre todo a mis padres, que siempre lo sacrificaron todo por nosotros. Ahora que están en edad de jubilación, me gustaría que pudieran disfrutar todo lo posible y poder devolverles, al menos en parte, todo lo que hicieron por mí y por mis hermanos.
–¿Qué le parece que Hacienda se lleve un pico del premio? Al ser una cantidad tan alta, es mucho dinero.
Es una cantidad muy alta, pero lo digo con toda honestidad: soy quien soy y he llegado hasta aquí gracias a lo público, a la educación pública y a la sanidad pública. En mi caso, además, el último año he tenido que recurrir a la sanidad más de lo que me habría gustado. Son servicios maravillosos que existen en España y que en muchos países no tienen. Soy una firme creyente de los impuestos. Evidentemente, me gustaría que me quedaran 2,7 millones, pero creo que todos tenemos que contribuir. Así que lo que vaya a lo público, bien dado está.
–¿Pero está bien de salud ahora? Ha comentado que ha tenido que recurrir a la sanidad últimamente.
Sí, sí, por suerte estoy bien. Precisamente gracias al servicio tan rápido que recibí.
–¿Por qué cree que en la historia de ‘Pasapalabra’ han ganado más hombres que mujeres? ¿Es casualidad o hay algún motivo?
Creo que, como en casi todo, seguramente las causas son múltiples y no es fácil de analizar. Si te fijas en otros concursos de televisión, está más equilibrado. En ‘Saber y ganar’, por ejemplo, ha habido grandes concursantes mujeres. ‘Pasapalabra’ tiene la particularidad de que requiere muchísimo tiempo de preparación durante años. Y creo que las mujeres, en general, tenemos menos tiempo porque solemos asumir más cargas de otro tipo. Además, es una ilusión casi irreal, casi una entelequia. Quizá los hombres, por educación o por cuestiones culturales, son más propensos a mantener ese tipo de sueños durante años, mientras que las mujeres solemos ser más pragmáticas.
–Hay concursantes que saltan de un programa a otro. ¿Le han quedado ganas de volver a participar en alguno o necesita un descanso?
Por ahora, no. Cuando empecé a prepararme para ‘Pasapalabra’ lo hice porque lo disfrutaba mucho como espectadora. Me parece un formato que encaja a la perfección entretenimiento, diversión, cultura y cultura popular, con el rosco como parte más solemne y difícil. De momento no pienso en otros concursos. No cierro la puerta, pero ahora mismo no está en mi mente.
–¿Mantiene el contacto con Manu después de haber estado tanto tiempo juntos? ¿Han forjado una amistad?
La verdad es que no habíamos hablado desde el último día. Tenemos una relación de compañeros estupenda: nos respetamos mucho y hemos jugado con una rivalidad muy sana, algo que se agradece en un duelo tan largo. A nivel personal no sé si hablar de una amistad más cercana, pero sí hay mucho respeto y cariño como compañeros.
Suscríbete para seguir leyendo








