Eva Baltasar (Barcelona, 1978) es una escritora fuera de su tiempo. O tal vez seamos nosotros, el resto, lectores, periodistas, críticos, los demás autores, quienes vivimos en una época inadecuada, por lo que tiene de inmediata y feroz, con todo, también con la literatura.
Baltasar, que esta semana protagoniza un nuevo episodio de ‘Libros y Cosas’, el videopodcast del suplemento ‘ABRIL’ de Prensa Ibérica, no tiene redes sociales más allá de WhatsApp (y esta, porque tiene hijas), no lee la prensa, está al margen de las noticias y, por tanto, de una realidad que, sin embargo, retrata de manera muy realista en sus novelas.
En la última, ‘Ocaso y fascinación’ (2024), publicada después del tríptico sobre la maternidad que la hizo mundialmente conocida, se adentraba en la violencia inmobiliaria y la situación de las mujeres de la limpieza.
Durante la charla con Inés Martín Rodrigo y Álex Sàlmon, conductores de ‘Libros y Cosas’, la autora, que comenzó su andadura literaria como poeta, reconoce que ahora está dedicando “muchísimas más horas a escribir que a leer” y asegura que no siente haber abandonado “para nada la poesía”.
Con respecto a su ficción, Baltasar explica que sus protagonistas son “espejos de mí misma, es un movimiento interesante, porque es doble, por una parte, sí que me reflejan, pero, por otra parte, son otras, tengo la sensación, conforme voy escribiendo la novela, que estoy conociendo a alguien que de alguna forma me preexiste”.
Eva Baltasar, en el pódcast del suplemento ABRIL.
Y todo contando con una enorme ventaja: “Tengo la gran suerte que tengo como una alegría natural, yo me levanto contenta cada mañana, esto es una bendición”.
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