El PSOE empezó la campaña desbordando en su mitin de Huesca y cierra estos quince días de carrera electoral con otro desborde en la capital aragonesa. Más de 300 personas se han quedado fuera en un mitin de cierre de campaña en el que los socialistas han tenido que esperar unos 40 minutos al presidente del Gobierno, que estaba este viernes visitando a los afectados por las inundaciones de la borrasca Leonardo en Cádiz.
El auditorio del hotel Hiberus en Zaragoza, con 800 plazas de aforo inicial, se ha quedado pequeño para despedir la campaña en la que los socialistas quieren intentar darle la vuelta a las encuestas y que Pilar Alegría sea la próxima presidenta de Aragón.
Con un ambiente festivo, los socialistas han iniciado el mitin final de la campaña reivindicando su proyecto de «derechos frente a las derechas», con un Pedro Sánchez irónico hasta la risa con el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y con una candidata emocionada hasta la lágrima después de mes y medio de campaña por Aragón y las últimas 24 horas sin dormir, en su particular «maratón» para pedir el voto hasta el último minuto.
«Me vais a perdonar porque estoy un poco espesica», ha confesado la candidata socialista, en uno de los mítines con más energía de la campaña, a pesar del desgaste. En un auditorio lleno y con decenas de personas escuchando fuera, los socialistas han finalizado en alto una campaña electoral marcada por los malos augurios de las encuestas y los escándalos del PSOE a nivel nacional, con la comparecencia de Paco Salazar en el Senado.
Pero la política de La Zaida se ha encontrado a sus vecinos entre el público, y la emoción se ha desbordado. Después de 24 horas despierta, ha confesado a los presentes que después del mitin se reunirá con trabajadoras de las residencias, «las mujeres que nos cuidan y que cuidan a los que más queremos», ha dicho, para comprometerse con ellas a mejorar sus condiciones laborales si es la próxima presidenta de Aragón.
El mitin lo ha abierto la secretaria general del PSOE de Zaragoza, Teresa Ladrero, en un tono mitinero poco habitual en la también alcaldesa de Ejea y vicepresidenta de la DPZ. «¡Estoy triplemente orgullosa, de ser socialista, de ser aragonesa y de ir en tu lista y en el equipo ganador del próximo domingo!», ha gritado la de Ejea, que ha calificado de «fracaso en mayúsculas» el adelanto electoral promovido por Jorge Azcón.
«¿Se acuerdan de ‘manostijeras’? Pues eso ha sido Azcón: ha recortado todo. La educación tiene el cartel de SOS, la sanidad, destrozada. Y la vivienda, se ha posicionado del lado del ladrillo. Pero al 1% de los aragoneses, a los más ricos, los ha indultado», ha reprochado Ladrero. La tercera de la lista de Pilar Alegría también ha denunciado el «matrimonio explosivo de PP y Vox, que ha sido un bochorno para Aragón».
Con el ambiente caldeado, la candidata del PSOE ha recordado sus propuestas más sociales: el compromiso de que las listas de espera para el médico de cabecera no dure más de tres días, el transporte público y gratuito desde los pueblos a los hospitales, o la ampliación del número de plazas en las residencias de mayores.
Y el presidente del partido y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado que solo la candidata socialista puede poner un dique a la ultraderecha. «Que lo sepa la gente: el domingo los votos del PP van a la ultraderecha y los votos de la ultraderecha van al PP. La única candidata que puede frenarlo es Pilar Alegría y el PSOE», ha defendido Sánchez, que ha enfervorecido al público socialista recordando el lapsus de Alberto Núñez Feijóo y su visita a la empresa Fribin, en Binéfar. Al borde de la carcajada, el presidente del Gobierno ha dicho irónicamente que los mítines del PP no necesitan animación porque ya tienen a su propio presidente. «Imagináoslo: los trabajadores ahí sentados y ahí estaba el que no fue presidenta porque no quiso, que no mete más la pata porque no puede», ha dicho entre risas Pedro Sánchez, entre aplausos de toda la audiencia.
La candidata socialista ha sacado, por otro lado, la artillería contra Azcón. «Yo planteé que quería una campaña limpia, pero no todos han jugado con esa misma baraja», ha denunciado. Con todo, ha dicho que «no le ha sorprendido». «La ultraderecha, la derecha y especialmente el PP del señor Azcón ha hecho suyo esa máxima del que pueda hacer, que haga», que planteó el expresidente del Gobierno, José María Aznar.
«Hemos visto la verdadera cara de Jorge Azcón, que está sediento de poder, de ambición, que se ha bebido la pócima del odio, de la infamia y de la polarización. Tanto que ha competido con la ultraderecha de Vox con el objetivo único de destruir a una adversaria política», ha denunciado Alegría.
«Está tan sediento de poder como para utilizar la mentira y la infamia aún sabiendo que era mentira y que era infamia. Esa es la verdadera cara que hemos descubierto del señor Azcón», ha dicho con dureza Alegría. Así, ha defendido la socialista que «Aragón no merece esa forma de hacer política» y se ha comprometido a «cambiarlo» si es la presidenta el próximo lunes.
«Este domingo, os pido que no rebelemos y salgamos a votar, y cojamos la papeleta del PSOE; que quiere construir un nuevo Aragón basado en el diálogo, la concordia y el respeto a todos y a todas», ha dicho, antes de pedir el voto tanto a los votantes «moderados» como a los progresistas. «En el momento en el que estamos, la única papeleta capaz de frenar a un gobierno de las derechas y capaz de conformar un gobierno de progreso, es la del PSOE», ha insistido Alegría, que ha pedido movilizar a los indecisos «hasta el último minuto de campaña». «Demos una clase de democracia y de respeto, de alegría, vamos a votar el 8 de febrero y a llenar las urnas de puños y rosas», ha reclamado.














