El Banco Sabadell vivió un 2025 convulso, protagonizado por la operación pública de adquisición (OPA) del BBVA, y cerró el último ejercicio con un beneficio neto de 1.775 millones de euros, lo que supone una caída del 2,8% con respecto al ejercicio de 2024. La entidad también ha lanzado una recompra de acciones por un importe de 800 millones de euros que se emitirá a partir del 9 de febrero y ya cuenta con el visto bueno del Banco Central Europeo (BCE).
El grupo que preside Josep Oliu ha precisado que el beneficio creció un 3,4% si se descarta el impacto de extraordinarios en el balance, según ha comunicado la entidad este viernes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Esto se debe a que el ejercicio de 2024 incluía intereses de demora no recurrentes, lo que llevó al banco a lograr un beneficio histórico de 1.887 millones de euros.
Los resultados del banco vallesano llegan apenas horas después de que su consejero delegado, César González-Bueno, abandonará el cargo después de casi cinco años. El liderazgo de González-Bueno fue marcado por el rechazo de sus accionistas a la OPA hostil del BBVA. Ahora, el Sabadell pasará a estar bajo la custodia de Marc Armengol, el actual directivo al frente de TSB.
«Cerramos el ejercicio cumpliendo con los compromisos asumidos con el mercado, lo que nos permite confirmar las previsiones del Plan Estratégico 2025-2027», ha explicado su consejero delegado saliente, César González-Bueno, tras los resultados.
Además de los 800 millones en remuneración al accionista anunciadas este viernes, se suman unos 700 millones en dividendos en efectivo que se devolverán a sus inversores, según ha destacado el grupo. A ello se le suma también el dividendo extraordinario que recibirán los accionistas de 50 céntimos tras la venta de su filial británica, TSB, al Banco Santander. Esto se distribuirá a lo largo de los próximos 12 meses, por un total de 4.000 millones de euros.
La rentabilidad del grupo se mostró saludable. El banco cerró 2025 con un ROTE (Rentabilidad del Capital Tangible) del 14,3% y consolida la recuperación de los últimos ejercicios. Esta métrica mide la rentabilidad que obtiene una entidad financiera sobre su capital tangible: por cada 100 euros de capital tangible, genera 14,3 euros. El director financiero del grupo, Sergio Palavecino, ha destacado que el banco «tiene unas dinámicas de negocio y de balance positivas que le llevan a generar capital a ritmos muy elevados en el año».
En términos de solvencia, la ratio CET1 fully loaded, el indicador de solvencia, se situó en el 13,11% al cierre de 2025, por lo que se toma en cuenta la remuneración al accionista. En la última semana, la banca ha protagonizado un batacazo de resultados empresariales en la Bolsa de Madrid y las cuentas del banco catalán llegan después de Unicaja, el Banco Santander y el BBVA. El BBVA, por su parte, vivió su peor desplome desde abril tras presentar sus cuentas este jueves, con una caída en capitalización por encima de los 10.000 millones de euros.
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