El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) ha revocado las absoluciones dictadas en el caso Abde y ha condenado al presidente del Hércules, Carlos Parodi, a dos años y seis meses de prisión por un delito de alzamiento de bienes. Junto a él han sido condenados el expresidente de la Fundación Hércules, Valentín Botella, y el patrono José Francisco Javier León Barahona, a un año y siete meses de prisión cada uno, además de multas económicas.
La sentencia impone asimismo condenas a las personas jurídicas. En concreto, el Hércules CF ha sido condenado a una multa de un año y dos meses, con una cuota diaria de 100 euros, lo que supone un importe total de 42.000 euros, así como a la inhabilitación durante tres años para obtener subvenciones y ayudas públicas, contratar con el sector público y acceder a beneficios e incentivos fiscales o de la Seguridad Social.
Por su parte, la Fundación Hércules ha sido condenada a una multa de un año, con una cuota diaria de 50 euros, equivalente a 18.000 euros, y a la misma pena de inhabilitación por un periodo de tres años.
La Audiencia Provincial de Alicante había absuelto a los acusados de haber cometido un alzamiento de bienes por ocultar a Hacienda dos millones de euros procedentes del traspaso del jugador Abde, abonados por el FC Barcelona. Aunque la Audiencia daba por probado el relato de la Fiscalía y de la Abogacía del Estado, entendía que los hechos no eran constitutivos de delito.
Esa interpretación ha sido corregida ahora por el TSJ, que estima los recursos de las acusaciones y revoca las absoluciones.
La Audiencia de Alicante consideró que no existía delito porque el dinero se destinó a pagar gastos reales del club, sin que los acusados se enriquecieran personalmente, y porque finalmente se abonó la deuda con la Agencia Tributaria. Sin embargo, el TSJ concluye que el delito de alzamiento de bienes se consuma en el momento en que se dificulta u obstaculiza un embargo, y no cuando el dinero acaba en un bolsillo privado.
Según el alto tribunal valenciano, el Hércules recibió un cheque por importe de dos millones de euros, que fue endosado a su fundación sin una causa económica real, lo que permitió sustraer el dinero del alcance inmediato de la Agencia Tributaria. El posterior fraccionamiento de esa cantidad en varios cheques y su uso para pagar otros gastos del club no borra el delito, al tratarse de actuaciones posteriores a su consumación.
El TSJ subraya que no es relevante que el dinero se destinara al pago de nóminas, proveedores, Seguridad Social u otros gastos, ya que lo determinante es que se privó a Hacienda de la posibilidad de embargo cuando existía una deuda pública vencida y exigible. El pago posterior de esa deuda, añade la sentencia, solo puede operar como atenuante, pero no como causa de absolución.
El abogado de Parodi, Ignacio Gally, ha anunciado que va a recurrir el fallo.














