El entrenador del Dreamland Gran Canaria, Jaka Lakovic, agradeció a la afición el «calor» y la «energía» transmitida durante el derbi canario, el primero de la historia en competición europea que se inclinó a favor de los amarillos (72-70), asegurando que «nos hemos quitado un peso importante de encima en esta pesada mochila».
«Quiero agradecer a los seguidores por apoyarnos esta noche (por ayer), que no era nada fácil al ser un miércoles por la noche y ante la situación actual. Nos han ayudado muchísimo y los jugadores lo han notado», insistió el balcánico, evitando al mismo tiempo todo atisbo de euforia.
El esloveno mostró su deseo de que «pueda ser un punto de inflexión; ojalá«. «Pero eso mismo pensamos el pasado 28 de diciembre en el anterior derbi (70-71) en ACB, y no fue así. Al día siguiente toca una nueva realidad y espero que sigamos aligerando esta mochila tan pesada», agregó.
«Los jugadores han estado en los últimos meses bajo un estrés tremendo, pero esta es una plantilla con mucho compromiso. El carácter y el esfuerzo siempre lo hemos tenido en mayor parte, pero para levantar este partido, con 17 puntos abajo, hemos tenido que hacer un esfuerzo defensivo tremendo», aseveró.
De hecho, el equipo amarillo «ha dejado al Tenerife en 16 puntos en los primeros 15 minutos de la segunda parte». «Eso nos ha dado la confianza para correr y anotar, gracias al apoyo también de la afición», subrayó.
En el plano individual, Lakovic elogió el rendimiento del canadiense Kassius Robertson, máximo anotador del partido con 16 puntos: «no ha sido solo por los triples sino por las penetraciones. Ha tomado confianza en sus tiros y estoy contento, al igual que con el rendimiento de los dos pívots que han hecho una gran labor ante un rival con un juego interior de tanto talento».
En cuanto a la ausencia de Louis Labeyrie de la rotación durante el partido a pesar de estar convocado, el esloveno afirmó que se trató de «una decisión técnica», descartando cualquier tipo de dolencia del interior galo.
La lesión de Huertas
Por su parte, el técnico visitante, Txus Vidorreta, mostró en la sala de prensa del Arena, al término del partido, su preocupación por la lesión sufrida en el tercer acto por su base, Marcelinho Huertas, que tuvo que retirarse del encuentro con una ostensible cojera. El bilbaíno reconoció que «todavía no sabemos, pero está fastidiado», al tiempo que mostró su malestar por la derrota ante el eterno rival declarando que «esa es la segunda peor noticia, la primera es lógicamente la derrota y la segunda es su lesión».
En su opinión «ha podido tener incidencia en el desarrollo del partido», pero «no ha sido clave, porque nosotros ya habíamos perdido la ventaja cuando Marce se lesiona», argumentó.












