Recordará Ademola Lookman su debut con el Atlético como un partido plácido, incluso divertido. Marcó un gol, pero pudo marcar tres o cuatro si hubiese estado más acertado en la definición. Haría mal el nigeriano en pensar que todas las defensas a las que se va a enfrentar en España son como la del Betis, porque pocas se lo van a poner tan fácil. En el despropósito defensivo de los verdiblancos tuvo mucha culpa su entrenador, Manuel Pellegrini. El Betis se despidió de la Copa, una competición que ilusiona siempre a la parroquia verdiblanca, y Lookman se marchó de Sevilla con una sonrisa en la boca. A ver cuánto le dura.
El regalo de Pellegrini
El Atlético saltó al césped de La Cartuja con el estreno en el once de un Lookman que demostró dos cosas: es desequilibrante, pero tiene que afinar la puntería. El africano dispuso de ocasiones claras que se fueron al limbo ante la defensa de papel del Betis. Pellegrini apostó por su portero de Copa, Adrián, el tercero de la plantilla, y esa concesión la pagó cara. No se pueden hacer regalos en el fútbol profesional y el que fuera meta del Liverpool no ofrece garantías ya para un choque de esta exigencia. A los 9 minutos un saque de córner fue rematado en el primer palo por Hancko de forma tibia, pero Adrián no estaba en su sitio, concediendo un gol que condenó a los suyos.
Solo Abde generaba algo de inquietud en las filas béticas, en las que Deossa dispuso de una oportunidad clamorosa segundos antes de que Giuliano sentenciase el pase a semifinales de los rojiblancos con un gol que coronaba una buena jugada coral de los colchoneros. Fue en el minuto 29, siete después Lookman retrataba la fragilidad de la zaga local tras superar a tres defensas y batir a un Adrián estéril en la portería. Un (0-3) que podía haber sido (0-5) si el flamante fichaje de la delantera rojiblanca hubiera estado fino en sus remates.
Griezmann y Almada redondea la goleada
Sin Isco, Lo Celso o ‘Cuchu’ Hernández, todos ellos lesionados, era el día en el que Antony debía dar un paso adelante. Y no hubo ni rastro del brasileño, que está completando una temporada decepcionante, lastrado también por una molesta pubalgia. Con el partido y la eliminatoria resulta, el Atlético rebajó las revoluciones y aún así le dio para seguir machando a un Betis lastimoso en defensa. El cuarto gol fue obra de Griezmann, con la complicida una vez más de Adrián, el portero bético. Corría el minuto 63 y los pitos de la hinchada local a sus jugadores comenzaron a ser la banda sonora del partido.
Debutaron también Fidalgo en los locales y Mendoza y Obed Vargas, en los visitantes. Y el Atlético de Simeone se dio el gusto de lograr la manita con un gol de Almada en una contra que llenaba las alforjas rojiblancas de moral el día del estreno de su nueva estrella ante un Betis que protagonizaba el mayor ridículo que se recuerda en la era Pellegrini y ante su afición, lo que le deja fuera de la Copa y seriamente tocado en su autoestima.













