La inestabilidad del mercado de divisas, que ha llegado a empujar al euro a máximos desde 2021, no ha sido pretexto suficiente para que el Banco Central Europeo (BCE) relaje su política monetaria. El organismo presidido por Christine Lagarde ha decidido, por quinta reunión consecutiva, mantener los tipos de interés en el 2%, con las cifras de inflación de finales de 2025 ligeramente moderadas y las buenas proyecciones de crecimiento del PIB.
Así consideraban que sucedería prácticamente todos los analistas macroeconómicos, apuntando que el BCE no se dejaría llevar por la reciente fortaleza de la divisa comunitaria, perpetuando su enfoque “reunión por reunión” y fiel a las indicaciones procedentes de los datos para marcar el rumbo monetario de la Eurozona.
«La economía sigue mostrando resistencia en un entorno mundial difícil. El bajo nivel de desempleo, los sólidos balances del sector privado, la gradual puesta en marcha del gasto público en defensa e infraestructuras y los efectos favorables de las anteriores bajadas de los tipos de interés están sustentando el crecimiento», ha argumentado el BCE en un comunicado adjunto a su decisión.
Una decisión esperada
Lo cierto es que, durante el pasado mes de enero, la mayor parte de los miembros del Consejo de Gobierno del BCE dieron señales de estar conformes con el curso de la estrategia del supervisor. Álvaro Santos Pereira (Banco de Portugal) y Dimitar Radev (Banco Nacional de Bulgaria) reiteraron la expresión “buena posición”, que Lagarde ha utilizado en el pasado para justificar el inmovilismo de la institución.
Felipe Villarroel, gestor de TwentyFour AM, avisó esta semana de que la reciente apreciación del euro «se ha convertido en un tema clave» para Lagarde debido a su posible impacto desinflacionario. Sin embargo, el analista apostó por que la institución supervisaría la situación por el momento, en lugar de tomar medidas inmediatas.
Isabel Schnabel, una de las voces más prominentes en el BCE y presente en las quinielas para suceder a Lagarde, mencionó hace semanas que no habría cambios en la política monetaria “en un futuro previsible”, por lo que la decisión del organismo se alinea con dichas tesis.
(Noticia de Última Hora. Habrá Ampliación)
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