1. HUMILDAD Y RESPETO
Hansi Flick con un once sólo retocado en defensa y Alberto González, con Jefte en el banquillo. Seriedad blaugrana para jugar la final que iba a disputar el Alba.
Presión alta del Barça en el inicio de partido ante un conjunto montado en 5-3-2 para tapar, sobre todo, el fútbol interno que suelen realizar los azulgranas. Por fuera, Lamine mucho más certero y desafiante que Marcus Rashford. Eso puso con más ventaja en las subidas, y asociaciones, de Cancelo.
Y el Barça creo oportunidades, dos concretamente, para el extremo inglés que las perdonó: la primera por no rematar a portería, tras un gran centro de Lamine, y la segunda por abrir demasiado el interior de su bota derecha ante Lizoain, guardameta local.
Salvado el 0-0, el Alba intentó con el veterano Antonio Puertas llegar a Joan Garcia pero sólo consiguió un par de derechazos aunque sin veneno.
El Barça entró al partido con humildad y respeto con dos centrales muy autoritarios, Eric García y Araujo.
2. UN GOL DE GRAN DIFICULTAD TÉCNICA
Con la banda ofensiva ganada por Lamine, los blaugranas tenían la certeza de conseguir más ocasiones. Otra exhibición del gran regateador. Él fue quien hizo el 0-1 tras una buena interpretación de Frenkie De Jong bien liberado por Marc Bernal. Este gol pareció fácil pero fue de una dificultad técnica importante; había que medir bien los botes del balón y poner la zurda como cuando Rafa (Nadal) golpeaba liftando la pelota. Para Raúl Lizoain y el Alba, disgusto total. Porque ponía justicia en el numerador además de poner más alejado el segundo sueño manchego en esta Copa.
Volviendo al juego y sus interpretaciones, me gustó el cuadrado interno formado por Araujo, Eric, Frenkie y Bernal.
La mejoría de Dani Olmo y de Rashford la vimos en el segundo acto ya con Cubarsí por el tarjeteado Cancelo. Por cierto, mejor el portugués en la banda de Lamine que en la izquierda. Cuestión de lateralidad corporal.
Al que no pudimos ver era a Lewandowski rematando faena, porque casi todos los centros no fueron para él. El Barça quería más goles.
3. ARAUJO SE REENCUENTRA
Era uno de los jugadores a enfocar y el resultado de sus setenta y cinco minutos fue de sobresaliente. Ya me gustó en las dos primeras acciones con pelota. Vi serenidad controlando el balón y mucha concentración por su deseo de empezar bien el partido. No tuvieron mucho trabajo Eric Garcia y él pero las veces que intentó llegar el Albacete a sus dominios, anticiparon o cortaron el pase e intento de remate. Bravo. Lo mejor llegó a balón parado, córner, con el impecable remate aéreo del central uruguayo. Era para poner el 0-2 en el 56’, pero no el finiquito de la eliminatoria.
Con Jefté sobre el césped y el resto de cambios por parte local, el Albacete no renunció a ir arriba. Presionando y arriesgando posiciones defensivas, Lamine preparó el definitivo destrozo aunque con esto que le está faltando a los delanteros blaugranas: de dos, meter al menos una. Con Ferran, Casadó y Fermín el Albacete se tambaleó pero no cayó, fue valiente y con un cabezazo, falta a favor, del central Javier Moreno premió a su equipo. El Barça volvió al control y se metió en el bombo de las semifinales. Merecieron golear los discípulos de Hansi Flick pero buen fútbol y sacrificado trabajo.










