La selección española de fútbol sala se clasificó para la final del Campeonato de Europa al vencer por 1-2 a la de Croacia con goles de Pablo Ramírez y Mellado, mientras que Rivillos, en propia meta, anotó el de los croatas.
Diez años después, España puede volver a reinar en Europa, el sábado en la final que le medirá a Portugal o a Francia, después de un trabajado billete ante una Croacia crecida, que llegó viva a los últimos minutos y pudo dar la campanada de llegar más lejos que nunca en su historia de las Eurocopas.
Pablo Ramírez y Mellado hicieron los goles de los de Jesús Velasco en el primer tiempo. Croacia, cargada de faltas tras verse superada por el ataque español, aguantó con vida y sin encajar más en el segundo tiempo. En los últimos cinco minutos, con portero jugador, llegó el 1-2, de Mario Rivillos en propia puerta, y el larguero evitó el 2-2.
La heptacampeona de Europa vivió de las rentas y del buen botín que sacó a una intensa y disputada primera mitad. El equipo de Jesús Velasco fue el que intentó llevar la iniciativa en todo momento, pero se topó con la resistencia de una Croacia, agarrada a su físico y a su disciplina defensiva.
Las ocasiones, pese a un susto inicial en una falta de Jelovcic, casi siempre tuvieron color español, pero no llegó el gol que calmase las cosas. Antonio, en una potente falta que tras dar en un rival dio en el palo, un disparo cruzado de Raya, y una de Adolfo que no llegó por poco en el segundo palo, fueron las mejores para una selección que no daba demasiadas concesiones atrás.
España fue creciendo, aunque no encontró el premio del gol con Piplica haciéndose grande ante Rivera y Novoa, mientras que en un balón directo, Mataja, avisaba del peligro croata con un lanzamiento algo desviado. Croacia, en su afán defensivo, se colocó muy pronto, a falta de más de ocho minutos para el descanso, con cinco faltas, una situación que supo sujetar para no sufrir ningún doble penalti.
Sin embargo, no pudo evitar irse a los vestuarios por detrás en el marcador. Primero, Pablo Ramírez no perdonó un buen pase para batir por bajo a Piplica a falta de siete minutos, y luego, en los dos minutos finales, una gran jugada colectiva permitió a Mellado hacer el 2-0 después de que Piplica salvase dos contragolpes. Entre medias, Cecilio salvó bajo palos el empate croata, mientras que Dídac mostró sus virtudes a un gran disparo de Jelovcic para evitar el 2-1.
Tras el descanso, el meta croata tuvo de nuevo trabajo, con Rivillos y Cortés, y los de Velasco encontraron un buen juego con el pivote Pablo Ramírez para ganar la espalda a su rival. Croacia se cargó de faltas y de amarillas de nuevo, pero se mantuvo en el partido, alentado por una grada de mayoría croata.
Entonces, España regaló balones con pérdidas y dio aún más fe a una Croacia que se acercó al gol con Josip Jurlina, quien probó a Dídac en un par de buenos disparos. La quinta falta de Croacia provocó el lanzamiento de vasos a la pista y un largo parón que tampoco calmó a los de Velasco. La selección española no contuvo el arreón croata y terminó sufriendo contra portero jugador.
El gol de Rivillos en propia puerta a menos de cuatro minutos del final tuvo el contrapunto afortunado para España del libre indirecto al larguero de Antonio Sekulic. Así, la selección más laureada del continente avanzó a su décima final, en busca de un octavo título que corte la sequía diez años después.















