Estados Unidos calificó este miércoles de «productivas» las negociaciones a tres bandas con Ucrania y Rusia que se iniciaron en Abu Dabi para tratar de avanzar hacia un eventual acuerdo de paz, y dijo que los contactos continuarán este jueves. «Las conversaciones de hoy entre Estados Unidos, Ucrania y Rusia fueron productivas y continuarán mañana por la mañana», declararon a EFE fuentes de la Administración de Donald Trump.
El negociador ucraniano Rustem Umérov calificó también en su cuenta de Telegram de «sustancial y productivo» el encuentro con estadounidenses y rusos. «El trabajo ha sido sustancial y productivo, orientado a pasos concretos y a decisiones prácticas», dijo Umérov en su cuenta de Telegram. Por parte de Estados Unidos, participaron el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff; el yerno de Trump, Jared Kushner; el asesor Josh Gruenbaum; el general Alex Grynkewich y el secretario del Ejército estadounidense, Dan Driscol.
Esta es la segunda ronda de conversaciones a tres bandas, tras las celebradas el mes pasado, que supusieron las primeras negociaciones directas y públicas entre Kiev y Moscú. Trump auguró el pasado lunes que pronto habrá «buenas noticias» sobre ese conflicto: «Nos está yendo muy bien con Ucrania y Rusia. Es la primera vez que lo digo. Creo que vamos a tener buenas noticias», declaró a la prensa en el Despacho Oval de la Casa Blanca.
Los puntos de mayor conflicto
La conclusión de Ucrania tras los primeros contactos para la búsqueda de una tregua se pareció mucho a la de EEUU, sin aportar muestras de avances. Hasta ahora, las partes no se ponen de acuerdo sobre el destino del territorio del este de Ucrania. Rusia, que ocupa casi el 20% de Ucrania, exige que Kiev retire sus fuerzas de gran parte de la región oriental del Donbás, incluyendo zonas ricas en recursos naturales, y el reconocimiento internacional de que las tierras tomadas en la invasión le pertenecen.
Pero Kiev insiste en que el conflicto se debería congelar en las actuales líneas de frente y rechaza un retiro unilateral de sus fuerzas. Además cree que ceder territorio envalentonaría a Moscú y se niega a firmar un acuerdo que no disuada a Rusia de volver a invadir. Este miércoles, el Kremlin insistió en que proseguirá con su ofensiva hasta que Ucrania acepte sus condiciones. «Mientras que el régimen de Kiev no tome la decisión adecuada, la operación militar especial continuará», declaró el portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov.
El portavoz de la diplomacia ucraniana, Gueorgui Tykhy, indicó que Kiev espera de estas reuniones «saber lo que realmente quieren los rusos y los estadounidenses». Precisó que se trata de «temas militares y político-militares». «El trabajo fue sustantivo y productivo, enfocado en pasos concretos y soluciones prácticas», dijo el principal negociador de Ucrania, Rustem Umerov, en las redes sociales. Para negociar con Umerov, Rusia envió a su director de inteligencia militar, Ígor Kostiúkov. El presidente estadounidense Donald Trump mandó a Abu Dabi a su enviado internacional, Steve Witkoff, y a su yerno Jared Kushner.
Avances lentos
Los analistas que siguen la guerra defienden que a día de hoy la paz conviene a ambas partes. Lo que se inició con la idea de un conflicto corto de la mano de una superioridad rusa incontestable ha terminado en una guerra compleja y lenta, que requiere muchos medios y cuyos contendientes tienen capacidad de sobra para infringir muchas bajas pero carecen de medios para consolidar avances rápidos sobre el terreno. Si continuara avanzando al ritmo actual, el ejército ruso tardaría otros 18 meses en conquistar toda la región del Donbás, según un análisis de AFP, aunque las zonas que siguen controladas por los ucranianos incluyen centros urbanos fuertemente resguardados y ese plazo podría ser incluso mayor. Las tareas de reconstrucción y de repoblación serán gigantescas.
Rusia también reclama como propias las regiones de Lugansk, Jersón y Zaporiyia, y tiene porciones territoriales en al menos otras tres regiones del este ucraniano. La mayoría de los ucranianos rechazan un acuerdo que otorgue tierras a Moscú a cambio de paz, según varias encuestas, y muchos consideran inconcebible ceder territorios que sus soldados han defendido durante años.
Europa queda fuera de la negociación
Europa ha quedado en la práctica al margen del proceso de la negociación de paz, pese a que Francia y Reino Unido lideran los esfuerzos para reunir una fuerza de mantenimiento de la paz que podría desplegarse en Ucrania si los beligerantes alcanzan un acuerdo de paz creíble. Era «estratégicamente importante para Europa en algún momento formar parte de las negociaciones», declaró a la AFP este miércoles la embajadora de la UE en Ucrania, Katarina Mathernova.













