Con sus más de 16 metros de altura y su imponente imagen, es uno de los conjuntos escultóricos más significativos de los que existen en las calles de la capital aragonesa. Se inauguró en 1908 con motivo de la Exposición Hispano Francesa y es obra del escultor catalán Agustín Querol y Subirats, con quien la ciudad tenía una deuda por haber ejecutado gratis el monumento central de la actual plaza de España de Zaragoza. Y hoy, el monumento a Los Sitios, situado en la plaza del mismo nombre, acaba de comenzar su proceso de reparación.
La última vez que se intervino en el monumento fue hace justo 30 años, dentro de un programa promovido por el Ayuntamiento de Zaragoza que se centró en la limpieza y aplicación de productos de acabado y protección de los elementos de piedra y metal. En esta ocasión, la actuación va a ser mucho más profunda y va a suponer una inversión por parte del consistorio de alrededor de 350.000 euros. Las obras, que han comenzado por el andamiaje del conjunto escultórico, durarán unos ocho meses.
La reforma comienza justo pocas semanas después de que la plaza haya perdido los grandes pinos que rodeaban el monumento y que serán sustituidos por especies más indicadas para sobrevivir en este entorno. La intervención sobre este monumento, eso sí, ha comenzado con algo de retraso con respecto a lo que estaba previsto. El objetivo es reparar sus principales patologías y estabilizar el deterioro de sus materiales constructivos. «Las actuaciones comprenderán la totalidad del monumento y se intervendrá tanto en los elementos pétreos como en los metálicos«, explicó en su momento el concejal de Urbanismo, Víctor Serrano. «Se actuará sobre el monumento a diversas alturas y en todas sus caras, desde la base (grada inferior) hasta su remate superior (escultura sobre monolito)», especificó.
El proyecto de restauración parte en origen de una petición del área de Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza, está coordinado por el servicio de arquitectura, ha sido redactado por Typsa, y cuenta con un informe dictamen sobre el estado de conservación y necesidades de actuación en los materiales pétreos encargado a la Universidad de Zaragoza a través del área de Petrología y Geoquímica del Departamento de Ciencias de la Tierra.
«La parte más cuantiosa de la inversión irá destinada a la intervención en elementos metálicos (77.767 euros), en la arenisca del monolito (64.470 euros) y en la arenisca de la grada inferior (47.180 euros)», ha especificado Serrano, quien ha recordado que en la actualidad el estado de conservación de cada parte del monumento cuenta con múltiples problemas de erosión y exfoliación en superficies, manchas negras asociadas a contaminación, descamación del barniz antigrafiti aplicado en la reforma de 1996, erosión severa en algunos elementos, pérdida de pátina e incluso costras negras».
Tal y como recoge el informe de actuación, «el monumento a Los Sitios está considerado como uno de los monumentos públicos más bellos de la ciudad de Zaragoza. La arquitectura del pedestal y las figuras se funden en un conjunto de gran impacto visual lleno de belleza y movimiento. El estilo modernista es claro en la fluidez de las formas y en el empleo de materiales y de técnicas diferentes, desde el bajorrelieve a la escultura exenta».
Historia del monumento
Poco después de la rendición de la ciudad tras Los Sitios, en un Real Decreto de expedido en Sevilla por la Junta Suprema Central Gubernativa del Reino el día 9 de marzo de 1809, se decía: «Que en su plaza se erija un Monumento para memoria perpetua del valor de sus habitantes y de su gloriosa defensa». La idea tardó en materializarse casi un siglo. No fue hasta la Exposición Hispano Francesa de 1908 cuando se cumplió promovida por una serie de destacados personajes de la ciudad, entre ellos Basilio Paraíso, por entonces director de la Cámara de Comercio.
El monumento se ubicó en el centro de lo que fue en su día la avenida principal del recinto expositivo de 1908, en la llamada Huerta de Santa Engracia (que era actual plaza de los Sitios). La elaboración se adjudicó en 1907 el escultor catalán Agustín Querol y Subirats, con quien la ciudad tenía una deuda por haber ejecutado gratis el monumento central de la actual plaza de España de Zaragoza.
La primera piedra se puso en marzo de 1908 y su inauguración fue en octubre (aún sin terminar y a poco más de un mes de finalizar la Exposición Hispanofrancesa), con la asistencia de los Reyes de España: Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia. No fue hasta las fiestas del Pilar de 1909, casi un año más tarde de su inauguración oficial, cuando las figuras de bronce originalmente diseñadas por el escultor fueron finalmente colocadas en su lugar, consiguiendo así que el Monumento a Los Sitios se mostrara tal como había sido diseñado por su creador y el conjunto quedase completado.
Agustín Querol apenas pudo disfrutar del reconocimiento público por esta obra, ya que falleció en 1909. Sin embargo, su firma grabada en bronce quedó estampada a los pies de la figura alegórica de coronación, bajo la cabeza del baturro muerto que protege.












