“Este edificio del siglo XVII tiene más noches que tú. Discoteca en los 70, okupado en los 90 y, ahora, el mirador privado más queer”. El primer hotel de la cadena Axel en València se anuncia así en su página web. Abierto en la histórica Casa Vella del Carmen, el edificio ha tenido en efecto muchas vidas. Durante la penúltima sufrió un larguísimo periodo de letargo que le abocó a la semirruina, estado en el que fue encontrado por la empresa hotelera y el estudio de arquitectura que ha trabajado en su restauración, los valencianos Estudio Mars.
Para llegar a su apertura en València el negocio ha atravesado además un laberinto burocrático. Los promotores del hotel —que ocupa dos edificios en los números 23 y 25 de la calle Roteros— han elaborado diferentes informes sobre la evolución de la Casa Vella y su edificio contiguo, así como la justificación para realizar catas arqueológicas, que se han tramitado junto con las licencias preceptivas y adaptadas al Plan Especial de Protección y Reforma Interior del Barrio del Carmen. El expediente del Axel ha estado más de seis años atascado desde en los diferentes servicios municipales hasta que por fin ha salido a flote.
Y ha salido materializado en un hotel con algunos hallazgos de valor patrimonial. Destacan por ejemplo la portada exterior de piedra con columnas dóricas y un arco de medio punto, los arcos de piedra en el interior catalogados expresamente como elementos de interés histórico-artístico, el balcón mirador con madera que imita los dos miradores originales encargados por la propietaria Concepción Rico en 1889 o los forjados de viguería de madera.
El Axel Hotel de la calle Roteros / Fran Álvarez
Pero la joya de la corona es, sin duda, el mural del siglo XV hallado bajo tres capas de pintura en el artesonado de la sala noble de la Casa Vella –la fecha coincide con la primera fase constructiva, aunque las sucesivas «mutilaciones» y añadidos del edificio complican la identificación–. Según cuentan en Estudio Mars, la obra apareció después de que el restaurador Raúl Chuliá hiciera catas en las primeras pinturas hasta llegar a la tercera, que aparecía con una composición figurativa. En el mural del techo se representa un pasaje del libro del Génesis. “Se ha hecho una restauración arqueológica, las zonas que no se sabía qué había pintado inicialmente se han dejado en blanco como si fueran parches y el resto se ha trabajado con la restauración”, detallan en el estudio de arquitectura.

El Axel Hotel de la calle Roteros / Fran Álvarez
Tal como contaba el propio Chuliá en la revista especializada Flat Magazine, los colores empleados para el proyecto son ocres, rojos, azules, verdes y tierras, remarcando las figuras con línea negra. La paleta de colores empleada es muy común en el territorio de la Corona de Aragón entre los siglos XIV y XV, y con la escena representada en los frescos, indica el restaurador, el propietario del palacio seguramente quería mostrar que él también era poseedor de las cualidades de José, hijo de Jacob, una persona recta, casta y entregada a Dios.

El Axel Hotel de la calle Roteros / Fran Álvarez
En cuanto a la distribución del hotel, se ha respetado la preexistencia en el edificio original, de modo que las zonas comunes se ubican en Casa Vella para tocar al mínimo posible la estructura original de este elemento patrimonial de la ciudad, y las habitaciones se sitúan en el edificio contiguo. Las pinturas de la sala noble con cúpula están abiertas a la visita del público general un día por semana.
A las puertas de los Gay Games
El Axel Hotel València abrió sus puertas a finales de 2025 y se posicionó como el estreno nacional más destacado del grupo en el pasado ejercicio. Con 72 habitaciones, el hotel prevé facturar anualmente más de tres millones de euros y una ocupación media superior al 80 %.

El Axel Hotel de la calle Roteros / Fran Álvarez
Este año, el primer hotel de València orientado a la comunidad LGTBIQ+ convivirá además con un hito importante para su rendimiento potencial: el Cap i Casal celebrará los Gay Games del 27 de junio al 4 de julio. El evento internacional deportivo y cultural, enfocado en la diversidad e inclusión, contará con más de 37 disciplinas deportivas y atraerá a miles de deportistas y aficionados de diversos países.
Pero no todo son buenas noticias, dado que el Axel Hotel València, tras años de periplo burocrático, se encuentra en medio de dos tormentas. Por un lado, el debate sobre el impacto del turismo en València está decantando la balanza hacia el hartazgo vecinal y los negocios del sector no son ajenos. Tampoco el Axel. De hecho, la asociación vecinal del Carmen intentó tumbar el proyecto aduciendo que la normativa urbanístico patrimonial impide anexar dos edificios catalogados para formar un único inmueble. Por otro lado, los Gay Games llegan envueltos en una agria polémica por los recortes en derechos y visibilidad de la comunidad LGTBIQ+ y el boicot emprendido por todos los clubes nacionales llamados a participar.
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