Un hombre acusado de traficar con cocaína y hachís en Oviedo al menos desde el primer trimestre de 2023 aceptó finalmente una condena de tres años de prisión tras alcanzar un acuerdo de conformidad con la Fiscalía en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Asturias, con sede en la capital asturiana. Inicialmente, el Ministerio Fiscal solicitaba cuatro años y medio de cárcel, al considerar que los hechos constituían un delito contra la salud pública del artículo 368 del Código Penal, relativo tanto a sustancias que causan grave daño a la salud como a otras que no, y al apreciar la agravante de reincidencia, ya que el acusado había sido condenado por el mismo delito en 2024.
Sin embargo, durante la vista se modificaron varios aspectos de la acusación. Por un lado, se retiró la agravante de reincidencia, al comprobarse que la sentencia que se citaba en el escrito de acusación era posterior a los hechos ahora enjuiciados, por lo que no podía tener ese efecto agravatorio. Además, se incorporó que el acusado es dependiente de la cocaína y de los opioides, circunstancia por la que se le apreció la atenuante de drogadicción. También se revisó la valoración económica de las sustancias intervenidas. Frente a los 535 euros que figuraban inicialmente, se fijó finalmente en 2.230,95 euros.
Con estos cambios, el procesado se mostró conforme con una condena de tres años de prisión y el pago de una multa de 2.300 euros, con un día de privación de libertad por cada 100 euros impagados.
Los hechos
Según sostenía la Fiscalía en su escrito inicial, el acusado se habría dedicado, al menos desde el primer trimestre de 2023, a la venta de cocaína y hachís en las inmediaciones de su domicilio en Oviedo. Las quejas vecinales por el continuo trasiego de personas que accedían al inmueble eran constantes, lo que motivó la actuación policial.
El hombre fue detenido el 31 de agosto de 2023, momento en el que los agentes le intervinieron 2.080 euros en efectivo, que el Ministerio Fiscal consideraba procedentes de su actividad ilícita.
Durante el registro de la vivienda se localizaron tres balanzas de precisión, 68,19 gramos de hachís, dos bolsas de plástico con recortes circulares presuntamente destinados a la preparación de dosis, así como 1,46 gramos de cocaína con una pureza del 81,6% y otros 9,11 gramos con una riqueza del 68,1%.
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