Canariedad y más de un guiño a Inma Medina. Cinco murgas abrieron en la noche de este lunes el concurso de murgas del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria 2026. La exconcejala de Fiestas, dimitada el pasado noviembre, hizo acto de presencia durante la actuación de las Crazy Trotas, quienes le dedicaron un funeral vestidas de viudas. La defensa del producto Made in Canarias y de las costumbres de las Islas estuvieron presentes en varias actuaciones. Aunque si hubo un momento memorable que aplaudió el público ese fue el discurso que dio la abogada Isabel Miranda, quien ha iniciado un «movimiento» en favor de la fiesta en contraposición de las denuncias interpuestas por los vecinos.
Momentos memorables para una primera fase que se hizo más corta de lo habitual al concursar menos agrupaciones con el nuevo formato de concurso. La noche estuvo conducida por Baby Solano en solitario -el año pasado copresentó con Ana Trabadelo-. Este martes subirán al parque Santa Catalina otras cinco: Majaderos, Las Quisquillosas, Los Twitty’s, Las Despistadas y Los Chancletas. El certamen continuará el miércoles y el jueves, que será cuando se conozca qué grupos pasarán a la final del próximo sábado.
Los Nietos de Sarymanchez
Desde Telde, los de Rubén Santana, más conocido como Pitu, abrieron el concurso con un parque abarrotado. Los Nietos de Sary Mánchez pisaron Santa Catalina convertidos en payasos recién llegados a Las Vegas: faldas en forma de ruleta y chisteras con cartas de póker customizadas con las iniciales de la murga. Una fantasía de nombre kilométrico con el que pretenden revalidar al menos el tercero de vestuario que lograron el año pasado. Con 96 componentes fueron la murga más multitudinaria de la noche.
En su primer tema, ‘Soldados de la paz’, cambiaron la chistera por el uniforme. De blanco y con boinas azules, los Nietos invitaron a alzar la bandera de la paz entre todas las murgas «que ya bastante guerra los vecinos nos dan». Los de Pitu la paz hicieron un homenaje a colectivos como Pequeño Valiente, la residencia de Taliarte o la Fundación Theodora, que lleva payasos a niños hospitalizados. Intentaron hacer las paces entre Andy y Lucas y al final mostaron el número de personas que decidieron apuntarse al código QR que repartieron entre el público: 17.328 nuevos soldados.
En ‘Acaymo’ se pusieron el cachorro para hacer un alegato en favor de la canariedad. «Se está perdiendo lo canario, están vendiendo a los canarios», apuntaron los de Pitu. El tema funcionó con más ritmo que el primero, dando notas de humor, invitando a consumir de las islas y con un estriptis en el que iban quitándose prendas de diferentes puntos del mundo hasta quedarse en calzoncillos rosas «de un almacén de Jinámar». Dieron unas cuantas notas de humor, porque como dijeron, «acojonarse cuando caen unas gotitas eso solo se hace aquí». Cerraron con homenaje a los humoristas con Omayra Cazorla y Maestro Florido, entre otros, sobre el escenario.
Trabalonas
La abogada Isabel Miranda le quitó dos minutos a las Trabalonas para poder lanzar un alegato en defensa del Carnaval: «Mi única ideología es que el carnaval pueda ser libre, una minoria muy muy pequeña de esta isla ha decidido que el ruido un mes al año le moleste más que la identidad de este pueblo», para remarcar que la fiesta «es patrimonio inmaterial, es de las pocas identidades que le quedan al canario» para terminar remarcando que no iba a permitir «que nos roben el carnaval a base de silencios y demandas». El público en pie.
Las de Dafne y Leticia Regalado lucieron un tocado de Medusa que desecharon al iniciar un primer tema cargado de crítica política: puertas giratorias, políticos que cambian de partido. No faltaron críticas a la Metroguagua y a los vecinos, tampoco faltaron las pullitas al Carnaval y la defensa de los grupos, especialmente hacia esos grupos que ya no salen a la fiesta y aún así «no dan las llaves», por lo que han tenido que ensayar «dos años en la calle». Por allí se pasearon los dobles de Inma Medina y Josué Quevedo.
Su segundo tema, Dios nos hizo iguales, el hombre no, plantearon las desigualdades en la Iglesia Católica. Las de Leticia Regalado montaron un confesionario preguntándose por qué las mujeres no pueden ser ejercer el sacerdocio. Con sotana verde y crucifijo al cuello, montaron un exorcismo con una cama en la que Josué Quevedo e Inma Medina se revolvían. A las novatas de la jornada todavía les queda rodaje.
Gambusinos
Desde México, los Gambusinos llegaron a Las Vegas, al menos eso decía el nombre de su fantasía. Los mariachis de Ayoze Sarabia lucieron tocados cargados de tuneras, chiles y tacos. La murga procedente de Fuerteventura hizo una entrada con voces potentes para completar ese viaje, como diría el director, de la Vega de Río Palma (Betancuria) al hotel de Las Vegas del parque Santa Catalina.
Y es que en su primer tema ya lo decía, ‘Cuando menos te lo esperabas… ¡Hay mariachis en Las Vegas!‘ Los majoreros entonaron unas cuantas rancheras, en las que cambiaron la chica de la mochila azul por Pedro Sánchez y al «de la gaviota azul». Críticas al abandono del campo, a la gestión migratoria y un batiburrillo de otros temas; eso sí, siempre con la música mexicana como hilo conductor. Una buena idea para amenizar la actuación. Fueron los únicos hicieron uso del mítico pito.
En su segundo tema, apostaron por el humor convertidos en Los Millonarios, rodeados de marcas, «marisco y champán». Como si estuvieran recién salidos del spa de un hotel de cinco estrellas de Las Vegas, hablaron de múltiples críticas. Es más, «compraron» el hotel AC Gran Canaria, donde desplegaron una pancarta desde uno de sus balcones. Con buen compás y afinados, enfilaron hacia el final de la canción haciendo un alegato a ser millonario más allá del bolsillo: tener a tus padres, una abuela, bañarse en Las Canteras o poder perderte en una playa majorera.
Las Crazy Trotas
Desde el Risco de San Nicolás y con 92 componentes, las Crazy Trotas volvieron a Santa Catalina bajo la dirección de Leticia Sánchez. Lo hicieron con la fantasía Las Vegas Clown, un llamativo disfraz inspirado en la ciudad del juego -tragaperras, tableros y cartas- al ritmo del eurovisivo ‘Diva’ de Melody. Dieron presencia en una buena entrada. Y es que su actuación fue una de las que más juego dio a lo largo de la noche.
Con buenas voces, las risqueras interpretaron un primer tema cargado de crítica: Sin identidad. Le cantaron a todo tipo de temáticas con una reflexión «sin etiquetas, sin filtros». No faltaron críticas a la suciedad en los barrios, al caché de Maluma o a la gestión de la UD Las Palmas. Se volvieron más series para presentar a un migrante, un padre con custodia compartida o un trabajador explotado para lanzar entonces un canto a la canariedad con un toque de folclore, unos versos en silbo gomero y la reivindicación de los grupos frente a los vecinos. Se vinieron arriba.
En su segundo tema, Las viudas del Carnaval, las de Leticia Sánchez sorprendieron al público montando un funeral a Inma Medina. La concejala de Carnaval dimitió el pasado mes de noviembre, pero aún así la invocaron para librarles de Manny Manuel una vez más en un Padre Nuestro de lo más particular. Críticas a la limpieza o al estado de la carretera del Manuel Lois, donde ensayan los grupos. Divertidas y con buen ritmo, metieron canariedad -versos en silbo incluidos- para cerrar por todo lo alto dándole una despedida a Inma, la de verdad, a quien le dieron un ramo: «Te digo adiós, pero esto es un hasta luego».
Los Chacho Tú
Y por primera vez, una guitarra eléctrica irrumpió sobre las tablas del parque Santa Catalina. Desde Schamann, Los Chacho tú irrumpieron en el parque convertidos en rockeros, a lo Elvis Presley. La fantasía ya lo decía todo: ‘Desde Las Vegas llegan a Santa Catalina Los Chacho tú, ¡Los Reyes del Rock and Roll!’ Con 94 componentes, hicieron una entrada potente entonando la canción principal de la película ‘El Gran Showman’.
En su primer tema, ‘Señales’, los Chacho tú se conviertieron en eso mismo, en señales de tráfico de toda índole. En un juego con distintos ritmos, fueron despachando retahílas de críticas donde no faltaron la falta de aparcamientos o los infernales atascos en las carreteras grancanarias. Metieron todo tipo de temáticas a lo largo de la canción, algunas con más sentido que otras, hubo alegatos en defensa de la salud mental y acudir a terapia para terminar invitando a no coger el coche si bebes alcohol.
Convertidos en miembros de ‘Desokupa’, invitaron a desalojar entre otros, a la concejala de Educación, Nina Santana, por los problemas que tuvieron dos familias con niños sordos para escolarizar a sus pequeños. Críticas a los machistas y homófobos y a la prensa. Enfilaron el final con un homenaje a las abuelas -incluida la del propio Javito-, también cantaron por la no discriminación del alumnado con necesidades especiales que echaron de la orquesta filarmónica en octubre y cerraron con un agradecimiento a Inma Medina.













