Estamos en pleno invierno, y aunque muchos usan guantes, a veces parece inevitable acabar con las manos enrojecidas e incluso con heridas en los dedos o en los nudillos. Son lo que conocemos popularmente como sabañones (eritema pernio o perniosis), inflamaciones dolorosas de pequeños vasos sanguíneos en la piel provocadas por una exposición repetida al frío y la humedad.
Sobre los sabañones habla en uno de sus últimos vídeos Carolina (@unacordobessa), bióloga y creadora de contenido que publica en sus redes sociales vídeos de divulgación relacionados con la salud, la higiene y la limpieza. “¿Te salen heridas en los dedos por el frío y quieres que desaparezcan?”, pregunta Carolina al inicio del vídeo.
Una persona en el exterior pasando frío.
La experta procede entonces a explicar por qué surge esta inflamación que, como decíamos, se manifiesta con rojeces, hinchazón e incluso picazón intensa (y puede aparecer también en los pies, las orejas o la nariz). “En nuestros dedos tenemos pequeños capilares se encargan de llevar nutrientes a los tejidos y recoger los productos de deshecho. Los nutrientes llegan por las arteriolas y los desechos salen por las vénulas”, expone Carolina.
“Cuando tus manos o pies se enfrían, ocurre lo siguiente: las arteriolas se cierran para que la sangre caliente no llegue a la superficie y perdamos calor, y las vénulas también se cierran y los capilares se quedan vacíos. Tu piel se pone blanca y fría”, añade.
Pero eso no es lo que provoca que aparezcan sabañones: “El problema real no es el frío en sí, sino cómo te calientas. Si lo haces rápidamente y de forma brusca, las arteriolas se abren rápido y la sangre entra rápidamente hacia los dedos, pero las vénulas permanecen dormidas y tardan más tiempo en abrirse, por lo que la sangre no tiene por dónde salir. Esto provoca que parte del líquido de la sangre empiece a salir hacia el tejido porque los capilares están desbordados. Eso es lo que provoca hinchazón, dolor y picor”.

Una persona echándose crema hidratante en las manos.
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¿Cómo evitar los sabañones y cómo tratarlos?
Teniendo en cuenta esta explicación, la bióloga es clara: para evitar la aparición de sabañones hay que evitar los cambios bruscos de temperatura y, en caso de tener que calentarnos, hay que hacerlo de forma progresiva, poco a poco. Si ya hay inflamación, Carolina recomienda utilizar cremas hidratantes con vitamina A para reparar la piel y masajear bien la zona para reactivar la circulación.













