Sergio Ramos ha reavivado un debate inesperado en el sevillismo: además de liderar negociaciones para comprar la mayoría accionarial del Sevilla FC, el veterano defensa se habría ofrecido también como jugador para reforzar al equipo tras los últimos tropiezos del club en LaLiga.
Según Carrusel, Ramos —sin equipo tras finalizar su contrato con los Rayados de Monterrey— trasladó a los dirigentes sevillistas su disposición para incorporarse a la plantilla como central. Inicialmente, el Sevilla no contempló la opción de ficharlo como jugador, sobre todo por su inactividad y por la compleja situación deportiva y financiera del club.
No obstante, tras la contundente derrota por 4-1 frente al RCD Mallorca, que dejó al Sevilla como uno de los equipos más goleados de Primera División esta temporada, la idea de contar con la experiencia de Ramos sobre el césped ha ganado terreno en las conversaciones internas del club.
Mallorca – Sevilla. / CATI CLADERA / EFE
Un doble rol que divide al sevillismo
Ramos, de 39 años, se entrena por su cuenta desde hace semanas y, además de su oferta para jugar, lidera una oferta económica para adquirir el club, respaldada por un grupo de inversores vinculados al holding estadounidense Five Eleven Capital.
En enero, el exdefensor y su equipo presentaron una carta de intenciones (LOI) que otorga un periodo de exclusividad para negociar la compra de la mayoría accionarial del Sevilla FC durante aproximadamente tres meses. El documento formaliza su posición como candidato principal y bloquea temporalmente otras ofertas mientras se realiza la auditoría financiera del club.
Fuentes cercanas al proceso indican que la propuesta económica de Ramos y sus socios podría rondar los 400 millones de euros, aunque la cifra final dependerá del resultados del due diligence y de las negociaciones con los principales accionistas del club.
Un sueño sevillista con obstáculos reales
El vínculo de Ramos con Sevilla es histórico: se formó en la cantera nervionense y debutó con el primer equipo en 2004 antes de dar el salto al Real Madrid, donde pasó la mayor parte de su carrera. Esta conexión emocional ha sido resaltada por figuras del entorno sevillista, aunque también genera debates entre los aficionados ante la situación actual del equipo.
Desde el club, fuentes no oficiales señalan que la incorporación de Ramos como jugador no se descarta del todo, pero depende de varios factores que van más allá del rendimiento deportivo: el límite salarial de LaLiga, la necesidad de liberar fichas y la estructura institucional del Sevilla son aspectos que aún deben evaluarse con detalle si la idea finalmente prospera.
¿Una última aventura o un giro histórico?
La posible doble función de Ramos —jugador e inversor— marca un capítulo singular en la historia reciente de LaLiga. Si bien su incorporación como defensor podría ser vista como un recurso de emergencia para una defensa que está siendo duramente criticada, su papel como potencial propietario abre un debate profundo sobre el futuro institucional del Sevilla.
De momento, el club sigue inmerso en una de sus etapas más turbulentas, con la afición dividida sobre la dirección deportiva, la viabilidad del proyecto económico y el papel de figuras externas como la de Ramos. El tiempo y los próximos movimientos en las negociaciones accionariales serán clave para determinar si esta oferta, que ha sorprendido al fútbol español, se convierte en una realidad capaz de cambiar el rumbo del Sevilla FC.












