Remendando a Frankenstein

Frankenstein vuelve a estar de moda en Hollywood, pero el monstruo de la película de Guillermo del Toro no campea por el ártico: va dando tumbos por España del brazo de Pedro Sánchez, que lleva años interpretando al doctor obsesivo que, contra toda lógica, se niega a dejar morir a su criatura. Si consigue mantenerla en pie sin presupuestos, sin mayoría clara y desoyendo al Parlamento, Sánchez debería optar al Oscar a la perseverancia, por insistir en que un cadáver político puede gobernar hecho unos zorros.

Fuente