Dani Ceballos estuvo muy cerca de abandonar el Real Madrid el pasado verano. Tras varias temporadas lidiando con una titularidad intermitente, el Olympique de Marsella apostó fuerte por su fichaje y en el club francés había una gran ilusión por contar con el centrocampista andaluz, hasta el punto de que la operación se mantuvo viva hasta el último día de mercado. Sin embargo, cuando todo parecía encaminado, el propio jugador decidió echarse atrás y alargar su estancia en la casa blanca. El sevillano reconoció públicamente el interés y no dudó en agradecer a Roberto de Zerbi, entrenador del conjunto marsellés, la confianza y el trato recibido.
MADRID, 01/02/2026.- El centrocampista del Real Madrid Dani Ceballos (d) disputa un balón con el delantero del Rayo Vallecano Isi Palazón (i) durante el partido de LaLiga que enfrenta al Real Madrid y al Rayo Vallecano, este domingo, en el Santiago Bernabéu. EFE/ J.J.Guillén / J. J. Guillén / EFE
SU PROBLEMA AÑOS ATRÁS
La competencia en el centro del campo del Real Madrid nunca ha sido sencilla para Dani Ceballos. En sus primeras temporadas, el utrerano tuvo que convivir con un trío histórico como Casemiro, Kroos y Modrić, una situación comprensible, ya que nadie parecía capaz de mejorar el rendimiento de un centro del campo que marcó una época. Sin embargo, en las dos últimas temporadas, con la salida de estas tres leyendas y el progresivo relevo generacional, los futbolistas llamados a ocupar ese rol no siempre han mostrado la misma lucidez. Aun así, Ceballos ha seguido partiendo sistemáticamente como la última opción para los diferentes cuerpos técnicos.
El Real Madrid viene mostrando carencias evidentes en la generación de juego. Al equipo le cuesta producir ocasiones claras, filtrar pases verticales y encontrar un futbolista capaz de conducir el balón entre líneas, enlazando la defensa con la delantera. Falta un nexo que dé continuidad y ritmo al juego ofensivo. Precisamente ahí es donde Dani Ceballos puede ofrecer soluciones: un centrocampista con criterio, capacidad para girarse en espacios reducidos y talento para romper líneas con balón, virtudes que no abundan en la actual plantilla blanca.
DESPLANTES CONTINUOS
A lo largo de esta temporada, Dani Ceballos también ha tenido que convivir con varios feos y decisiones difíciles de justificar. El último desplante, y más llamativo, llegó en la derrota ante el Benfica, cuando, con el equipo por detrás en el marcador, Arbeloa optó por dar entrada a Cestero por delante de él. Una elección que sorprendió tanto por el contexto del partido como por las necesidades del equipo, y que volvió a dejar al jugador en un segundo plano incluso en escenarios donde su perfil parecía ser más necesario que nunca.

El futuro de Ceballos en el Madrid está en el aire / EFE
Quizás, no sea la solución milagrosa para revivir a este Madrid, pero sí pase por algo tan sencillo como darle continuidad y galones a Dani Ceballos. Más aún en un contexto monótono y aburrido para el aficionado madridista al que, además, se suma la ausencia de Jude Bellingham (quién estará un mes de baja), su perfil podría ayudar al Real Madrid a ganar control, consistencia y regularidad en el juego, virtudes que el equipo viene echando en falta como recalcó Kylian Mbappé, “No tenemos continuidad en nuestro juego, hay que solucionarlo, no puede ser un día sí, y un día no… un equipo campeón no hace eso”. Ceballos ha demostrado que, cuando aparece, ofrece argumentos futbolísticos de sobra para sostener el centro del campo.














